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domingo, 18 de mayo de 2014

Mujeres de Arena en el Foro Alternativo Rubén Chacón


La obra de teatro Mujeres de Arena de Humberto Robles es un conjunto de conmovedores fragmentos poéticos dedicados a las muertas de Juárez de poetas, activistas, familiares de víctimas y escritores comprometidos con la lucha social a través de las actuaciones de cuatro mujeres en los roles de madre, hija, prima y una joven asesinada en la frontera quienes desarrollan varios testimonios. Además de ellas, un hombre participa otorgando cifras y datos de esta matanza a la vez que lanza preguntas a las autoridades y los critica por su insuficiencia y complicidad en esta guerra.   




La primera historia en representarse es sobre Micaela, las mujeres están vestidas de rojo y una tiene una bata blanca. Sobre el escenario hay un par de zapatos rojos. El director Francisco Solís representa al narrador que a manera de acotación redondea la problemática con datos como la pena por matar una mujer en comparación del robo de ganado la cual supera por 37 años a la pena por feminicidio. "Los diputados dicen que las cifras se han exagerado, que no son tantas las muertas, sino sólo 69. ¿Sólo 69? ¿Cuántas muertas son muchas?".




Por su parte las actrices también se muestran abiertamente críticas y disipan los mitos o prejuicios que se tienen de las muertas. "Se la robaron a la 1 de la tarde, eso es lo peor, que creemos que sólo pasa de noche, pero no es así". Francisco da la introducción de una campaña para la protección de las mujeres. Las actrices salen al escenario sobreactuando en imitación a dicha campaña oficial la cual sugiere que son las mujeres quienes pueden evitar ser agredidas con recomendaciones tales como: no salir de noche, no lucir provocativa, no hacerle caso a un hombre cuando les hable, etcétera, como si la violencia sexual y física fuera ocasionada por ellas y un comportamiento inmoral que tanto se critica en la frontera. Al mismo tiempo que hacen una sátira a la manera en la que la campaña refuerza estereotipos femeninos con mujeres cuya belleza y coquetería distraen del mensaje y hasta lo vuelven incongruente. 

Fue reiterativa la crítica sobre los juicios moralistas que se le hacen a las muertas, al grado de que se les inculpa por llevar una doble vida por trabajar en la maquila y salir de noche a los bares, y satanizarlas con frases como "las mató la falta de valores". Dicha campaña negra en contra de las víctimas ha sido retomada en varias publicaciones y estudios sobre el terrible fenómeno como en Trabajos, sexo y peligro de Ciudad Juárez de Debbie Nathan, en el que se habla de "la conmoción de los padres al enterarse que sus hijas ahora víctimas se iban a un bar después del trabajo.Las autoridades hacen constantemente preguntas del tipo ¿sabe usted qué costumbres tenía su hija?". 



La puesta en escena aborda este tema y cuestiona a las autoridades por sus preguntas "fuera de lugar" al rendir declaraciones, preguntando a los familiares de las asesinadas si ésta se drogaba, se prostituía o tenía otros vicios. Sin embargo, la mirada crítica va más allá y acusa a la sociedad de "ciega, sorda y sexista". 

El auditorio se vuelve más emotivo cuando una de las actrices canta Alfonsina y el mar de Mercedes Sosa y posteriormente otra recita un Poema de Antonio Cerezo Contreras, joven castigado a 13 años de prisión junto con su hermano por supuesto terrorismo y delincuencia. Así como él hay muchos más inocentes acusados de "vendepatrias" por el gobierno, según el narrador de la obra. A este conmovedor texto siguió una carta de la activista Malú García Andrade en la cual se hace una descripción cruda como una invitación a imaginar la pesadilla hecha realidad de un joven que es violada por tres hombres, golpeada, torturada y ahorcada, como una historia anónima que bien podría ser de cualquiera de las mujeres ya encontradas en la frontera. Mientras habla, la actriz se acerca al público hasta hablar a sus espaldas en la oscuridad del auditorio, después regresa caminando por el pasillo de en medio vestida de luto con un velo negro y los ojos en lágrimas preguntando hasta cuánto van a sufrir la impunidad.

Sobre el escenario hay ahora tres pares de zapatos rojos, las cuatro mujeres salen una por una con un rebozo negro cruzado cubriendo sus pechos, lentamente lo retiran del cuerpo mostrando sus senos mientras recuerdan las torturas y marcas en los de las muertas de Juárez. Se hincan dando la espalda al público, las luces se apagan, ellas se visten hasta que las luces se vuelven rojas y una luz verde del centro se expande mientras ellas preguntan una vez más ¿cuántas muertas son muchas?.

La última historia es de Eréndida, una chica de 17 años que soñaba con ser actriz y cantante, casarse y tener hijos, hasta que un día no volvió de la escuela. Su cuerpo irreconocible destrozó a su familia, y después está el testimonio de familias enteras. "A veces nos traen un costal de huesos ¿costal de huesos? un cuerpo no se deshace en 8 meses, pero vale más creerlo, vale más creerlo", dice una.  



Al final de la obra se escuchan los nombres de víctimas ya sean jóvenes o activistas, las mujeres del escenario son la voz que extraña en el silencio de las otras, las que ya no están, ellas son las que se levantan todos los días y dibujan cruces rosas y negras para que no se les olvide que hay cuerpos de niñas de 5 años, mujeres de 25 a las que todavía no les llega la justicia. El narrador se acerca con un bebé, es una niña de dos colitas y vestido blanco que mira al público sin entender por qué está ahí. La guitarra en vivo acompaña a la voz que dice "si mis manos no hacen nada, que lo hagan mis palabras", las cuatro mujeres tiran sus rebozos negros y una de ellas canta "Ay qué dolor vivir" de Jaime López, con la cual termina la obra, y lo último que se escucha en la negrura es una voz quebrada que gime "ay qué dolor sin fin, cuando anda en pena el alma". 

Después de los aplausos Francisco Solis agradece al público. Anuncia la última función del miniciclo el sábado 17 de mayo a las 8pm en el Foro Alternativo Rubén Chacón. "Queremos intentar llevar mensajes de conciencia a través del arte, menos violencia, más cultura; menos balas, más teatro". Y los aplausos llegan de nuevo. 

La compañía que trajo la adaptación de la obra es Teatro del sueño, interpretada por las actrices y músicos Hortencia Sánchez, Wendy Basulto, Desireé Solis, Graciela Ruiz, Zac Mucuy Rojas, Susi Estrada y el mismo director Francisco Solís. La sonorización está a cargo de Adagaly Arjona, y la escenografía por Manuel Araiza. Los textos parte de la obra son de Antonio Cerezo Contreras, texos de Denise Dresser, una carta de Malú García Andrade, María Hope, Eugenia Muñoz, Marisela Ortíz y Juan Ríos Cantú. Y es financiada por el Fondo Municipal.

Esta obra ha sido montada por más de 120 grupos en varias ciudades de México y otras partes de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Oceanía, fácilmente adaptada debido al copyleft el cual otorga libertad de distribuir y copiar sin fines de lucro siempre y cuando se respete el guión y los créditos originales.






miércoles, 26 de febrero de 2014

De cómo Simone de Beauvoir me aplastó el corazón

Tomé  el libro La mujer rota de Simone de Beauvoir de un estante de la biblioteca, sin expectativas. El amor de Sartre, su fama como la mujer más influyente del feminismo y algunos textos que conocía eran suficientes referencias para aventurarme a leer algo más de ella. 

La primera parte del libro se llama La edad de la discreción, y es una  muestra más del interés de la escritora por el tema de la vejez. En él, la protagonista tiene algunas complicaciones con la ideología de su hijo adulto que vive una vida que ella nunca le deseó por ser contraria a la suya, pero sobretodo el alejamiento de un matrimonio longevo. Alfred, su esposo, comienza a quejarse de su edad, ya no es el mismo y ella cree que es por falta de amor. Por vacaciones él se va y ella se encara con la soledad, casi todo el texto es monólogo interior, como un diario. En realidad, así es todo el libro: una cabeza hablando. 

"La vida entre dos exige que uno decida ¿a qué hora las comidas?, ¿qué te gustaría comer? Se formulan proyectos. En la soledad, los actos se realizan sin premeditación, uno descansa. Me levantaba tarde, me quedaba acurrucada en la tibieza de las sábanas, procurando atrapar al vuelo jirones de mis sueños. Leía el correo bebiendo mi té, y canturreaba: 'me lo paso...me lo paso...me lo paso muy bien sin ti'".

 La verdad es que esta primera parte es sólo una caricia antes de los dos azotes al alma que vienen después. Lo curioso de aquí es que los personajes que aparecen en el primer apartado, es decir, en "La edad de la discreción", se conservan en el segundo texto, "Monólogo", pero de un modo insufrible. Todos, absolutamente todos son traidores en esta parte: la mejor amiga, la madre, el esposo, parecen otras personas con los mismos nombres (quizá es así). Simone escribe esta parte sin comas, para leer un párrafo hay que tomar aire, contener las lágrimas y dejar salir todo después de un punto. Imágenes tras imágenes cada vez más lamentables, dolorosos pasajes de una vida y una voz rencorosa que se infiltra en las letras sin pausa. Creo que es mi favorito porque es un popurrí de golpes que marean  e hipnotizan. 

Enamorada de esta parte, grabé un fragmento de la obra.
Audio del fragmento

La última y la más esperada, la que me dejó deprimida en el mejor sentido de la palabra-(si es que lo tiene-, es La mujer rota. Creo que no hay mejor título para representar la desolación de una persona. Monique es uno de los personajes más increíbles que he podido imaginar. No sé, en realidad a qué se debe mi identificación con el personaje, incluso no sé si llamarlo i-den-ti-fi-ca-ción, se parece más a la compasión extrema cuando lloras porque el llanto de la otra persona es tan intenso que te contagia como si fuera un bostezo. Es desgarradora la empatía que implora la protagonista. 

Pero parece que exagero y ni siquiera he dicho de qué va. Bueno, la historia es muy simple, y como dice un maestro: es sólo la envoltura del texto. Se trata de un hombre que le es infiel a su mujer y ella lo sabe y lo acepta creyendo que es sólo una aventura, pero al final se da cuenta (se dan cuenta todos) que es más que eso, el hombre se va alejando cada vez más de lo que alguna vez fueron, ella se va aferrando a su vez al pasado, pero ninguno de los dos quiere renunciar por completo. 

Está escrito a manera de diario, con fechas y descripciones a los ojos de Monique, la esposa, sin embargo, todo lo que escribe es como ella lo ve, sin ser necesariamente como es o como sucedieron los acontecimientos, cosa que se va dando a entender conforme avanza la historia. La mujer con quien sale su esposo se llama Nöelle y nunca hay un trato directo con ella, sólo menudas descripciones: "Encarna todo lo que nos disgusta: la avidez por llegar, el snobismo, el gusto por el dinero, la pasión de aparentar. No tiene ninguna idea personal, carece radicalmente de sensibilidad: sigue la moda. Hay tanto impudor en sus coqueterías que hasta me pregunto si no es frígida".

Lo más triste es el autoengaño de cada página y cuando ella misma se da cuenta de que ha estado equivocada, es como poner otro pie en el fuego y terminar de incinerarse. Él la rechaza y ella escribe: "Desaparecí bajo las frazadas. Se acostó. Apagó la luz. Me parecía estar en el fondo de una tumba, la sangre petrificada en mis venas, incapaz de moverme o de llorar. No hemos hecho el amor desde Mougins; y con todo, si eso se llama hacer el amor...Me dormí hacia las cuatro de la madrugada. Cuando me desperté, él volvía a la habitación, completamente vestido, eran cerca de las nueve. Le pregunté de dónde venía". 

Cuando terminé el libro todo me pareció pasajero, me avergoncé de la esperanza infantiloide de que hay cosas perdurables, inmunes al tiempo, pero no es así. Al menos eso creo después de haber aterrizado en estas tres vidas que no se alejan de las vidas de quienes tengo alrededor. Al final creo que las historias que tenemos hoy con todo el mundo, con nosotros mismos, no serán las mismas mañana ni dentro de diez años; pero siempre puedo volver a abrir el libro y leer los tres textos, entonces los mismos que me parecieron sujetos de cambios y contingencias, me parecerán intactos, y volveré a creer en la continuidad de la belleza. 


Por Katia Rejón

miércoles, 5 de febrero de 2014

TRES PELÍCULAS DE LA GENERACIÓN DEL BEAT!


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Existe en la historia una generación perdida que surgió de la Galería Six de San Francisco en los años cincuenta: La Generación Beat. Es un movimiento literario de un grupo de jóvenes enamorados de su individualidad, con problemas existenciales y posiciones en contra de la vida posbélica, arañando los cambios políticos con sus plumas que no dejaban de escribir nunca, de sus máquinas que no hacían correcciones y el licuado de drogas que tomaban mientras oían a los negros hacer jazz.


Dentro de esta generación hay tres personajes principales que no sólo protagonizaron el movimiento, sino que llevaron sus libros a producciones cinematográficas dignas de ver por su historia y el hilo que las une aunque sean tan diferentes en contenido, temática, estética y producción: On the road, basada en la novela de Jack Kerouac, Howl, basado en el poema Aullido de Allen Ginsberg y Naked Lunch, de la novela homónima de Burroughs.

Para disfrutarlas mejor, es importante saber quiénes fueron cada uno de ellos y así saber reconocerlos cuando, con un nombre inventado, aparecen en las películas como personajes compartidos. Sí, Kerouac, Allen Ginsberg y William S. Burroughs aparecen en las películas (libros) de cada uno de ellos, contando por pedazos la historia Beat, que es su historia misma.


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On the road (2012) , basada en la novela On the road de Jack Kerouac
Dirigida por Walter Salles
Producida por Nathanael Karmitz, Charles Gillibert
Rebecca Yeldham y Walter Salles.
Guión de José Rivera
Protagonizada por Garrett Hedlund, Sam Riley y Kristen Stewart.
La historia habla sobre Sal, quien evidentemente es el mismo Kerouac en sus viajes en auto en 1940 con Dean Moriarty (Neal Cassady) ,y Carlo Marx (Allen Ginsberg), probablemente de su seudónimo Carl Solomon con que firmó Aullido.  La historia se desarrolla en carretera, en un viaje que enmarca la vida de los jóvenes beatniks de los años cincuenta, con referencias de sus principales influencias como Proust, las visitas a Burroughs y su esposa en Texas, y una vida desenfrenada por las drogas y el libertinaje sexual.  La referencias son explícitas (tanto del libro como de la película) de la vida de este grupo de amigos que lideró la revolución literaria de San Francisco.

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En  alguna parte de la película se muestra a Kerouac escribiendo con un rollo de papel en la máquina de escribir, pues era tan rápido que cambiar el papel le quitaba tiempo e inspiración. Llevó a la editorial el libro escrito en un sólo respiro (se dice que tardó una semana) y se lo rechazaron por no llevarlo en hojas para corregir. Él se negó a corregirlo pues creía en la “escritura en trance”, en la que no se debe reescribir nada porque rompe con el instante creativo y deja de ser honesto.






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Naked Lunch (1991), basada en la novela Naked Lunch de William S. Burroughs
Dirigida por David Cronenberg
Producida por Jeremy Thomas
Guión de David Conenberg
Protagonizada por Peter Weller, Judy Davis, Ian Holm, Julian Sands y Roy Scheider

Burroughs pasó gran parte de su vida bajo los efectos de la heroína. Gracias a un tratamiento de apomorfina en Londres, logró recuperar su vida y terminar Naked Lunch. La película es bizarra, con una estructura no lineal, y trata de un hombre (su alter ego) intentando escapar de la policía y buscando drogas que son un tipo de polvo contra insectos de universo Kafkiano, máquinas de escribir que se vuelven monstruos, y orgías en la Interzone. Aunque Burroughs niegue ser parte de la generación del Beat, el contenido sexual, las situaciones oníricas, el jazz y todo tipo de drogas, reflejan muy bien el mundo de esta época. El libro fue procesado en un juicio por obsceno y perturbador.


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En una de las primeras escenas, aparecen dos escritores hablando precisamente de la escritura en trance en la que creía Kerouac, al parecer estos dos jóvenes están inspirados en Allen y Kerouac. En otro momento, el protagonista de la película asesina a su esposa de la misma forma en la que Burroughs mató a su mujer en 1951.

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Norman Mailer dijo sobre el libro:  “En el almuerzo desnudo hay una sensación de destrucción del alma que es la más intensa que he encontrado en una novela moderna”.





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Howl (2010) , basado en el poema “Howl” de Allen Ginsberg
Dirigida por Jeffrey Friedman, Rob Epstein
Personajes: James Franco (Allen Ginsberg), Jon Prescott (Neal Cassady), Todd Rotondi (Jack Kerouac) y el famoso editor beat Lawrence Ferlinghetti.

La película puede dividirse en cuatro partes que están distribuidas de forma irregular: el juicio del libro de poemas por ser considerado obsceno y antipatriótico, una entrevista a Allen Ginsberg y partes de su vida, él leyéndolo por primera vez en la Galería Six y la representación en imágenes del poema.

Dentro de la historia personal que Allen cuenta al entrevistador, se encuentra Neal Cassady (personaje también de On the road y amigo de todos ellos) y Kerouac. Burrougs no aparece en el filme como un personaje, pero dentro del poema Allen menciona su nombre y ciertas referencias a él.

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Aunque hay más películas y libros importantes de esta época, estos tres son los más conocidos y en ellos están los momentos más intensos de tres hombres que vivieron gran parte de su vida inmersos en la poesía, las drogas, la depresión después de la Segunda Guerra Mundial , toda clase de experiencias sexuales, máquinas de escribir y jazz.

15 razones para ver una película de los hermanos Coen


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Los hermanos Coen, Joel David Coen e Ethan Jesse Coen, son cineastas de Minnesota que hacen películas independientes con una estructura muy diferente a la mayoría de los filmes. Su última producción “A propósito de Llewyn Davis” que se estrenó en México el 24 de este mes, da pie a recomendar ver cualquier película de ellos.
Así que si todavía no decides si verla o no, aquí propongo 15 razones para ver una película de los hermanos Coen.

1. Su película favorita es Finian’s rainbow (1968) un musical de Francis Ford , lo que nos da una idea de lo raros que pueden ser. Ellos mismos han afirmado que cuando confiesan su adoración por este filme, son vistos como perturbados mentales.

2. Un guión de los Coen no se escribe una vez que se tiene la idea condensada, sino que ésta surge a partir de la primera escena y el resto prácticamente fluye. Comienzan algo que no saben cómo terminará. Esto explica lo poco predecible que son sus películas. ¿Alguien se imaginaba un final para A serious man?


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3. No aceptan guiones de nadie más, ni que alguien cambie su idea una vez elegida, si se trata de una de sus películas; para los guiones de otros, no se preocupan en cambiarle lo que el cliente pida, pero no dirigirían una película que no haya sido escrita por ellos.

4. Aconsejan a sus actores imaginarse la escena 5 minutos antes y 5 minutos después para que improvisen y salga más natural, han dicho que a veces los guiones improvisados resultan mejores.

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5. Han dirigido películas de cine negro como el Hombre que nunca estuvo ahí. De hecho tienen la capacidad de saltar de un musical a una comedia negra, thriller, etcétera, sin perder el estilo que los caracteriza.

6. Su primera película fue cuando Ethan tenía 11 años, en un aeropuerto de Minneapolis donde filmaron con una Súper-8 a la diplomacia itinerante, titulada “Henry Kissinger, Man on the go”, han dicho que no es muy diferente a lo que hacen ahora.

7. Los personajes son excéntricos, las situaciones de comedia absurda, hacen retratos satíricos de Norteamérica y de algunos estereotipos.

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8. Sus historias muchas veces son adaptaciones contemporáneas de historias ya conocidas, como El hombre que nunca estuvo allí, el cual tiene referencias del libro El extranjero de Albert Camus; y O Brother! es una versión de La Odisea de Homero. A la pregunta de cómo trabajan juntos, responden: “Uno se sienta en la computadora y el otro sostiene abierto el libro que adaptamos. Por eso tenemos que ser dos”.

9. Mientras las películas comunes tienen a personajes superdotados o héroes urbanos como protagonistas, los hermanos Coen retratan la vida de perdedores, gente común y corriente, o que simplemente tiene cualidades ajenas a personajes como Tony Stark, y tampoco telenoveleros como un desdichado con un final feliz.

10. Siempre hay un poco de comedia, por muy negra que sea, muerte y violencia a veces absurda (en el mejor de los sentidos).

11. Han trabajado varias veces con Sam Raim. Joel Coen fue asistente para el montaje de The Evil Dead en 1981, su película Crimewave fue dirijida por Raimi y también ayudó a escribir El Gran Salto.

12. Estos hermanos están muy coordinados, en entrevistas uno termina la oración del otro y actores que han trabajado con ellos dicen que reciben las mismas direcciones  o respuestas a sus dudas, de cualquiera de los dos.

13. Se mueven mejor en cintas de bajo presupuesto. Su primera película de Alto presupuesto “El gran salto” fue un fracaso comercial, después de eso hicieron dos películas de bajo presupuesto “Fargo” y el “Gran Lebowski” que además de tener éxito, se convirtieron en películas de culto del  cine independiente.

14. A pesar de las críticas y de ser un cine independiente que compite con el monstruo Hollywood, han recibido dos nominaciones al Óscar en las categorías de Mejor Fotografía y Mejor Mezcla de Sonido sólo en su nueva película “A propósito de Llewyn Davis”. Y anteriormente, ganaron el Gran Premio del jurado en Cannes y el Oscar en tres ocasiones, una de ellas al mejor director.

15. Sus películas son más realistas en cierto sentido. Retratan un pedazo de vida y no la estructuran en inicio, desarrollo y final, la dialéctica de estas partes es impredecible como en la vida real.
El pilón: Y lo mejor de todo es que nunca intentan dar una justificación filosófica a su estilo, lo hacen porque les gusta y punto.

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Es una película independiente española, dirigida por Achero Mañas producida como un falso documental de un grupo de teatro callejero llamado Noviembre, liderado por el joven idealista Alfredo Baeza que armaba performances contestararios en los espacios públicos sin ánimos de lucro. La película tiene dos tiempos, por un lado están los (falsos) testimonios de los integrantes ya ancianos, y sus memorias veinte años antes.


Ficha técnica:
Dirección: Achero Mañas.
País: España.
Año: 2002.
Duración: 104 min.
Interpretación: Óscar Jaenada (Alfredo), Ingrid Rubio/Paloma Lorena (Lucía), Juan Díaz/Juan Margallo (Daniel), Javier Ríos/Ángel Facio (Juan), Adriana Domínguez/Amparo Valle (Alicia), Jordi Padrosa/Fernando Conde (Imanol), Juanma Rodríguez/Juan Diego (Pedro), Nuria Gago/Amparo Baró (Helena), Héctor Alterio (Yuta).
Guión: Achero Mañas; con la colaboración de Federico Mañas.
Producción ejecutiva: José Antonio Félez.
Música: Eduardo Arbide.
Fotografía: Juan Carlos Gómez.
Montaje: Nacho Ruiz Capillas.
Dirección artística: Federico G. Cambero.
Vestuario: Nereida Bonmati.
Estreno en España: 26 Septiembre 2003.
Achero Mañas fue también actor de al menos 15 películas, en las cuales 3 fue protagonista, por ejemplo La ley de la frontera en 1995 logrando cierto reconocimiento. Sin embargo, abandonó la actuación para dedicarse al cine. Sus primeros cortometrajes fueron  Metro 1995, Cazadores 1997 con el que ganó un premio Goya en 2001, y Paraísos artificiales 1998.

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De alguna forma, esta película y otros cortometrajes del mismo tinte documental crítico e idealista, representa las ideas del director. Mañas declara en 199: “Mi carrera de actor la abandono por una circunstancia,  yo no trabajo como una puta sólo para ganar dinero… no suelo trabajar en cosas que no sean de mi interés, mientras trabajé en el cine yo no tenía afinidad alguna con los proyectos que estaba haciendo, en todos aquellos en los que yo participé,  no me interesaba ninguno en lo absoluto”.

La película está basada en una agrupación teatral de los años setentas llamado El Piojo Picón, que junto a otros grupos emergentes en España, se dedicaba a las representaciones en espacios públicos rechazando financiamiento de algún tipo.  Alfredo Baeza, el persona principal de la película, logra ingresar a una escuela de actuación, pero se decepciona ante las limitaciones elitistas de sus profesores y compañeros. Conoce a gente que piensa como él y comienzan una serie de presentaciones callejeras e ilegales, las cuales los hacen pisar más de una vez la comisaría.

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Al principio sientan las bases de un teatro libre de mercantilismo, tabús y opresión; pero varios acontecimientos que tienen que ver con su amistad, dificultades económicas y presión por el sistema en el que viven, hace que la llama de la rebeldía se vaya apagando y encendiendo de forma intermitente hasta el final de la película en la que no queda mas que cera caldeada. Achero dice sobre la ideología de la producción: “ no sólo el arte, sino también la política y la economía estaban dominados por un sentimiento colectivo y un deseo de cambio en la sociedad, convierten a Alfredo y a los demás integrantes del grupo en personajes completamente anacrónicos, quijotescos, abocados inevitablemente al fracaso”.

Para algunos la película resulta utópica por la línea revolucionaria que siguen los actores del grupo Noviembre y sus esperanzas ingenuas de cambiar al mundo a través del arte; sin embargo, el filme tiene cierta crudeza que se resume en una frase de la película: “Antes soñabamos con cambiar el mundo, ahora sueño con que el mundo no me cambie a mí”.

La trama es una lucha y golpes de pared constantes que son evadidos por la perseverancia de los actores. Al final, cuando casi te convence de que es posible “cambiar este puto mundo”, suceden cosas que obligan a pensarlo dos veces. Mañas dice acerca de Noviembre: “Noviembre es principalmente el movimiento frente al estancamiento de las ideas, frente al escepticismo como principal asesino de toda forma de positivismo, de generador de movimiento, y por lo tanto de creación, de futuro, de vida”.

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Las escenas de la película que incluyen la intervención urbana no tuvieron extras, se rodó de improviso y las reacciones de la gente son auténticas. La mayoría de las representaciones teatrales se realizaron de esta forma espontánea, de hecho en la escena en la que simulan un atentado, un taxista quiso socorrer a una de las actrices.

La historia es honesta y soñadora pero también realista. Te sube al cielo con los colores de trajes exagerados, la pasión de los que no están conformes con el mundo y hacen algo para trascender, la esperanza que surge aislada y después te jala los pies para que no te hagas tantas ilusiones.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Cien años de Soledad- Gabriel García Márquez


Cien años de soledad es una de las novelas más representativas del Boom Latinoamericano que surgió como renovación literaria e histórica en los años 60’s. Los revolucionarios años 60’s . Cuando las primaveras de Paris, México y Japón estaban derrumbando muros, la sexualidad se estaba metiendo en las casas más conservadoras y el purismo se desvanecía en la época de la postguerra. Toda la historia de la humanidad se preparaba para cambios políticos, artísticos e ideológicos.

En esta cuna nace Cien años de soledad como una novela que se entrega propiamente a las técnicas y recursos que un grupo de escritores (ahora los máximos representantes de la literatura hispanoamericana) cercaban una nueva generación de literatura que alcanzaría su reconocimiento internacional, e influiría en la europea.

Junto con Gabriel García Márquez, estaba Carlos Fuentes y Julio Cortázar intercambiando epístolas que tenían como tema central esta novela emblemática. Dentro de los textos de la edición conmemorativa de Cien años de soledad está un homenaje de Carlos Fuentes, y habla precisamente de cómo él evoca a la novela como “una prodigiosa imagen cervantina de la existencia convertida en discurso literario, en pasaje continuo e imperceptible de lo real a lo divino y a lo imaginario”.

Fuentes le dice a Córtazar que la novela que acababa de leer es el Quijote americano y esta afirmación demuestra dos cosas: la importancia de esta narrativa nueva integrada en una obra maestra que combina con frescura el realismo mágico y a la respuesta de esta serie de cambios. Y sobre todo que América y el mundo está listo para crear obras que compitan por el reconocimiento literario propio de una literatura clásica, antes intocable.

Cien años de soledad no es la pregunta sino la respuesta de la corriente emergida, Fuentes concluye diciendo que  “cada gran novela latinoamericana nos libera un poco, nos permite delimitar en la exaltación nuestro propio territorio, profundizar la creación de la lengua con la conciencia fraternal de que otros escritores en castellano están complementando tu propia visión, dialogando contigo”. No es que no existiera algo como Cien años de soledad, sino que era la consolidación de un nuevo género que integraba la identidad hispana como recurso literario y justificación artística.

Uno de los aspectos que hace a la novela tan representativa es la convergencia de características que parecen contrafácticas por naturaleza, al crear una realidad alternativa permite que haya cabida a una pluralidad de la vida “real” tal cual nosotros la conocemos, en la que las situaciones, personajes, representaciones ideológicas permanecen separadas por una barrera de autopoiesis y en la novela conviven como parte de un mismo entorno. Vargas Llosa habla sobre esto y dice:

“Esta totalidad se manifiesta ante todo en la naturaleza plural de la novela, que es, simultáneamente, cosas que se creían antinómicas: tradicional y moderna, localista y universal, imaginaria y realista”.
Algunos autores como Mario Vargas Llosa hablan de la totalidad de la historia. Él considera que la relación de la historia de Macondo y la de los Buendía es interdependiente. La estirpe comienza con José Arcadio Buendía y su esposa Úrsula, con ellos llegando a un nuevo lugar, fundado por ellos mismos, entre otras personas, y el desarrollo del linaje Buendía tanto en su forma lineal como en el desenvolvimiento cíclico, tiene correlación con los momentos por los que pasa Macondo, el cual es en un principio una ciudad sin muchos avances, es Génesis, es nacimiento. Los personajes están arraigados a un espacio y tiempo en constante mutación y déjà vus.

A lo largo de la historia la situación de Macondo se complejiza, como la de la familia Buendía y al final cuando la ciudad ha sido una tromba histórica tanto como los personajes, ya no queda nada. Todos se van. Las últimas páginas demuestran un abandono y  es un escenario perfecto de soledad, donde el penúltimo Aureliano conoce su destino a través de Melquiades como una representación divina del conocedor del destino y poseedor de sabiduría, el personaje más mágico de la novela, que nace, habla, cuenta, influye, muere y vuelve a vivir cada vez que uno de los Buendía se acerca a él, en una especie de unión metafísica del conocimiento, es el hilo conductor de la historia.

Aureliano, el último vivo de la estirpe, sale por Macondo. La hecatombe de la familia Buendía está ligada a la hecatombe de Macondo, así como su génesis fueron prácticamente simultáneas.
Vargas Llosa dice sobre esto, “…Macondo que es la estirpe de los Buendía: ambas entidades nacen florecen y mueren juntas entrecruzándose sus destinos en todas las etapas de la historia común”. Y sobre la influencia en sus transformaciones, apunta: “Es Úrsula quien descubre la ruta que trae la primera invasión de inmigrantes a Macondo. La casa de los Buendía da, con sus mudanzas, la medida de los adelantos de Macondo”.

En la concepción de esta realidad abstracta, entintada de metáforas y simbolismos, hay todavía más unión. La novela se sale de lo ficticio, traspasa la unión de espacio-tiempo-personajes dentro de la historia y se vuelve un espejo artesanal de la realidad de la sociedad latinoamericana, y en general de cualquier sociedad. Las situaciones de Macondo son una síntesis de la historia de la humanidad.

El asentamiento en un nuevo sitio, el conocimiento deificado y la sabiduría codiciada por mentes con preguntas de existencia y ansias de practicidad en la vida como el primer José Arcadio, los avances tecnológicos y descubrimientos, influencias trasatlánticas, la conquista de una tierra, plantación de bananos, tierras en las que se asolean las piernas norteamericanas y su cultura expansiva, la guerra tan abierta de “liberales y conservadores” que representa cualquier guerra, pues en el modelo de revolución siempre hay alguien que apoya el cambio (liberador) y otro que se opone a él (conservador). Notamos que este molde de guerra está dentro de la novela de manera abierta para ser la estructura de una historia social contemporánea.

En los años 60’s, la posguerra había dejado una resignación y orgullo al estado capitalista y un rencor sordo del comunismo. Macondo pasa por una situación parecida cuando José Arcadio Segundo se vuelve líder obrero que reacciona ante una explotación desmesurada de los bananeros y es sonsacado por la historia, que lo deja indefenso ante el mundo que no le da la razón.

“La ciudad se transforma en un campamento de casa de madera con techos de zinc” (p.260), y junto al pueblo surge  el de los gringos, “un pueblo aparte…con calles bordeadas de palmeras, casas con ventanas de redes metálicas, mesitas blancas en las terrazas y ventiladores de aspas colgados en el cielorraso, y extensos prados azules con pavorreales y codornices”.
De una forma más simbólica están los objetos rememorados a lo largo de la historia, como una herencia conductual. Los pescados de oro, el cuarto de Melquíades y los pergaminos, el hábito de hacer y deshacer par postergar la soledad, etcétera; son una analogía a la retrospectiva histórica que unifica la concepción de realidad que más que un círculo, se convierte en espiral.

En uno de los prólogos del libro dice: Macondo sintetiza y refleja (al tiempo que niega) a la realidad real: su historia condensa la historia humana, los estadios por los que atraviesa corresponden, en sus grandes lineamientos, a los de cualquier sociedad, y en sus detalles, a los de cualquier sociedad subdesarrollada, aunque más específicamente a las latinoamericanas. Este proceso está “totalizado”; podemos seguir la evolución desde los orígenes de esta sociedad, hasta su extinción: esos cien años de vida reproducen la peripecia de toda civilización (nacimiento, desarrollo, apogeo, decadencia, muerte).
Incluso la ligación de Macondo con la familia Buendía es una muestra más de representación humana. Existe una profunda relación hombre-sociedad en la que uno no puede existir sin el otro y no sólo se influyen sino que se condicionan una a la otra y los cambios que sufren no son sino una alteración provocada por la contraparte. Macondo es a los Buendía, como Cualquier país de Latinoamérica es a Cualquier familia latinoamericana. La historia de Cien años de soledad es a la literatura, como cualquier historia de una sociedad hispanoamericana es a la vida.


Por eso Cien años de soledad se conjuga tan bien con el realismo mágico que algunos autores, como Elena Garro consideran como una muestra de pensamiento latinoamericano característico de mitificaciones y con la época en la que los autores buscaban crear a partir de la identidad hispana, son los cien años hechos novela de la historia de una Latinoamérica solitaria.

Juan José Arreola- Confabulario



De la ponencia realizada en el marco del I Coloquio de Literatura Identidad Mexicana El Valor de Nuestros Discursos en la Biblioteca Central Manuel Cepeda Peraza de Mérida Yucatán. 

Juan José Arreola, el vendedor de sandalias, el cobrador, el maestro, el periodista, el pastor, el comediante, el panadero, el comentarista de deportes, corrector en el FONCA el dependiente, uno de los grandes ensayistas y cuentistas del siglo XX.

Nació el 21 de septiembre de 1918 en un pueblito jalisciense: Zapotlán el Grande, hoy ciudad Guzmán. Su primer acercamiento artístico fue en la ciudad de México D.F. cuando se mudó para estudiar en la Escuela Teatral de Bellas Artes.

Convivió con los autores más destacados de la época como Juan Rulfo y Antonio Alatorre con quienes fundó la revista Pan en 1944. También conoció al actor Louis Jouvet, y J.L. Barrault. Fue maestro de una generación de escritores como Vicente Leñero, José de la Colina y José Emilio Pacheco.

Publicó su primera obra en 1941, llamada “Sueño de Navidad”, en 1950 recibe una beca de la Fundación Rockefeller, y entre sus premios están el Premio del Festival Dramático del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Premio Xavier Villarutia, el Premio Nacional de Letras, el Premio Juan Rulfo, el Alfonso Reyes, el Ramón López Velarde y el Premio Jalisco de Literatura, con su obra maestra “Confabulario”.

Su obra tiene fama de ser perfeccionista, Confabulario, es una antología ecléctica de cuentos que se modificó tres veces, siendo el último el libro “Confabulario Definitivo” el cual contiene 10 cuentos que podrían clasificarse también como descripciones, fábulas, poemas en prosa, crónicas, parábolas o narraciones sencillas.

Al igual que sus contemporáneos, Arreola queda dentro del marco de elementos mágicos y fantásticos combinados con la realidad, algunos autores no concuerdan con que siguió la corriente de realismo mágico, sin embargo, muchos de sus textos tienen componentes muy parecidos a las situaciones aparentemente inverosímiles de Gabriel García Márquez, por ejemplo La parábola del trueque,í, una de las características de la prosa de Juan José Arreola es la capacidad de hacer cualquier cosa, algo bello, como carta a un zapatero que reparó mal un zapato. La influencia no parece extraña pues los recursos que utilizaba eran novedosos pero reiterados entre los autores literarios del Boom Latinoamericano.

Confabulario fue publicado en 1952, los cuentos son breves, de una limpieza casi exacta y lenguaje muy bien cuidado, en algunos cuentos es casi científico. Raúl Chávarri en el libro “Dos cuentos de Juan José Arreola”, los describe como “mosaico de textos en el que todas las piezas se ofrecían como segmentos de un incansable rompecabezas”.

Jorge Luis Borges dijo sobre él: “Si me obligaran a cifrar a Juan José Arreola en una sola palabra que no fuera su propio nombre, esa palabra, estoy seguro sería libertad. Libertad de una ilimitada imaginación, regida por una lúcida inteligencia”.

Uno de los mayores logros de las obras de Juan José Arreola fue la representación sólida y bien estructurada del contexto social. Baby H.P. Anuncio, temática que aborda en otros cuentos como Una mujer amaestreada o parábola del trueque o Eva, ¿sarcasmo o misoginia?

¿Qué es Confabulario? Confabulario es una serie de descripciones de un hombre dando un espectáculo en medio de la calle, la mujer que se mete a un ratón en los pechos para llevárselo a su gato; un juego de agujas y camellos bíblicos combinado con un experimento químico y la preocupante salvación del alma de los ricos;la ex esposa de un hombre que cree que el amor es un cuento que sirve para entretener a las criadas y se ha encontrado con la horna de su zapato; el abandono de un hombre que centra su atención en una araña al verse solitario; la desesperación contagiosa de un viajero que quiere llegar a un lugar con T. y el guardagujas que redondea sus preguntas para devolvérselas intactas; un pintor enamorado de la belleza que con sus manos quemadas pasea por Florencia; una chica bibliotecaria que cree que el hombre es un hijo que se ha portado mal con su madre a través de toda la historia”; un tal Fulgencio con cuernos de toro en la cabeza; la biografía de Sinesio de Rodas; el joven escritor odiado que se acostó con una huérfana en el funeral de su padre; un aparato novedoso con lenguaje de infomercial que revela el imperialismo tecnológico (una de las tantas variables del imperalismo americano) que comenzaba a inundar los hogares de las familias sesenteras.

Hablar de Confabulario es hablar de la exactitud, la descripción poética, la brevedad y el trabajo meticuloso de un hombre que sabía hacer pan, solapas de libro, comentarios deportivos y textos de una voz elegante, eco de cambios y estatismos de conducta humana compilados en una perfeccionada antología de cuentos independientes entre sí.



martes, 30 de julio de 2013

Ensayo del Lazarillo de Tormes

Me gustaría encontrar a quien haya escrito el Lazarillo de Tormes (algo difícil cinco siglos después) y decirle que los siete tratados se me hicieron un camino frustrante de vida afanosa, tal vez le propondría (si tuviera tanta suerte) hacer una adaptación contemporánea, presentarle el cine, mostrarle que la avaricia y el hambre son dos cualidades que no pertenecen a una época, sino a la condición de hombre. Quizá lo sepa y me acaricie el cabello de forma compasiva por mi entusiasmo de bisoña, tal vez me diga: lo sé, por eso escribí y prescindí de mi nombre que tiene una carga histórica y geográfica, quise perderlo en el tiempo, que se desligara del cuándo y dónde, porque es una obra que habla sobre dilemas ubicuos. Probablemente me equivoco, pero sea quien sea el autor de esta novela picaresca, seguro no le molestará mi teoría.

Que se llamara Lázaro y naciera en un río sumó puntos. Que su papá se robara del molino de su trabajo para llevarles de comer sacudió la escala de valores e hizo que el papel básico de las obras como “bueno” y “malo” pasen a ser algo que no puede catalogarse así como así, sin desprenderse de la naturalidad del hombre, que no es malo ni bueno, solo es.

Lazarillo de Tormes se nos presenta como una autobiografía de un muchacho pobre que habla y escribe correctamente, demasiado bien para ser un Don Nadie que va rotando de amo en amo. Las primeras tres veces la pasó mal pero de cada uno de ellos aprendió algo que hizo que las siguientes fueran un poco más llevaderas. Al final, el karma o la perseverancia (depende de qué tan románticos nos sintamos en la última página) hizo que Lázaro pudiera pasar de ser un cuerpo flacucho pepenando algo de comida a practicar un oficio de cierta posición social que no es tan fácil de adquirir por la naturaleza del apellido, pero tampoco tan descabellado para ocuparse por alguien como él.
En realidad su vida familiar no es tan importante, basta con decir que era tan pobre que su mamá tuvo que “soltarlo” a la vida dura por no poderlo mantener y quedarse con su medio hermano y su padrastro.  Además de ciertas frases que el autor suelta como parte de la oración anterior pero que de forma aislada surgen como una verdad independiente de la novela, por ejemplo:

“¡Cuántos debe de haber en el mundo que huyen de otros porque no se ven a sí mesmos!”

Su primer amo fue un cruel ciego que lo mata de hambre, lo maltrata y le enseña a mentir, a robar y lo orilla a ser astuto. La primera escena de la estatua donde Lázaro pega su oreja y recibe un fuerte golpe es su iniciación en el arte de la venganza y el ingenio. El ciego le dice claramente, demostrando la idea que tiene de la vida: no puedo darte de comer pero puedo enseñarte a ser inteligente.

A partir de ese diálogo se muestra claramente cómo el ciego recurre a formas tal vez no muy bien vistas de engaño para valerse de un pedazo de pan y dinero extra que acaparará como un avaro, tal vez por el mismo colmillo que le dicta ser siempre precavido. El ciego, por ser ciego, se ve “obligado” a seguir con su forma de vida tan egoísta. Lázaro reprueba la crueldad y la vileza del hombre pero a lo largo de la novela nos damos cuenta que aprendió algo de él y es valerse por sí mismo y ser cabrón algunas veces.

Para muestra un botón: “Holgábame a mí de quebrar un ojo por quebrar dos al que ninguno tenía”. Ésta es una de mis líneas favoritas por dos cosas: primero, contiene todo el resentimiento que Lázaro sentía por su amo hasta el punto de sacrificarse un poco, sufrir, con tal de que el viejo sufriera el doble; segundo, por el hermoso juego de palabras con estuche incluido, de usar de forma literal y figurativa al mismo tiempo una cualidad importantísima de su amo. Obviamente hablo de su ceguera.

La religión es muy importante en la novela, claro que sí: es otra forma de obtener el dinero. La devoción es una fuente inagotable, como inagotable es el pecado, de dinero.  A lo largo de los relatos uno se da cuenta que los que saben esto, le sacan provecho así sea sacerdote, así sea vende bulas, un pobre ciego o un muchacho hambriento. La religión y la ingenuidad (una de las variables dentro de la fe sin condiciones) son salvavidas para algunas personas.

Incluso está bastante explícito en algunos párrafos: “No nos maravillamos de un clérigo ni fraile, porque el uno hurta de los pobres y el otro de casa para sus devotas”. Pero sobre la credulidad hay una línea más reveladora: “especialmente mujeres, que cuanto les decían creían”. Lejos está el siglo XVI de una revolución feminista extrema, y considero que en ese tiempo, una línea así puede significar dos cosas: o que a las mujeres se les tenía como seres pueriles fáciles de engañar, o que la carencia de educación en ellas las hacía de esa manera. Apostaría por las dos.


Siguiendo con el ciego, Lázaro aprende, se burla de él varias veces pero es siempre descubierto, hasta que se cansa, lo hace una última vez y lo deja ¿Cómo se vería socialmente a un hombre que carece de alguna facultad sensitiva como el ciego, que reparte hierbas y oraciones por unas cuantas monedas? Tal vez el autor quiso desnudar a la figura típica del hombre hambriento, pobre pero honrado y dejar la duda de que no sea así, que quizá el pobre no por ser pobre es menos o más humano.

Cuando Lázaro dice “…solo soy, y pensar cómo me sepa valer” justo después de que le cae el veinte que tiene que aprender y ser fuerte, no sólo se da cuenta de eso sino que es la primera vez que (al menos en el texto) se mira así mismo como alguien que no tiene a nadie más y que tiene que comenzar a pensar en él y sólo en él porque nadie más lo hará. No es egoísmo, es supervivencia básica, nivel uno.

“Me pareció que el cielo, con todo lo que en él hay, me había caído encima”, esta frase subrayada en el libro no parece tan graciosa, pero cuando la unes con la imagen de Lázaro acostado boca arriba, bebiendo feliz de la vida, creyéndose el muy astuto, y después imaginar el licor estampándose con todo y botella en su cara…resulta una de mis favoritas.

Lo más feo de todo es que no importa cuán malos sean con él, a la vista de la demás gente él es el diablillo, él es el que hace travesuras pasadas de lanza. Y los amos no reparan en contarle al mundo cómo descubrieron tal o cual trampa para hacerse los más listos.

El Tratado Dos habla sobre su segundo amo. Rabia me da escribir sobre ése.  El segundo amo  es el sacerdote, otra figura típica en la que la sociedad española podría tomar como alguien bueno. Incluso Lázaro, después del viejo, todavía no capta que la maldad está en el hombre y no importa que se haga llamar “hermano de la caridad”, “hijo de Dios”, o  que sea un bebedor asiduo de vino.  Y en este segundo capítulo se da cuenta que la avaricia está en todos lados, incluso en la casa de Dios.



Más flaco que nunca está el Lazarillo cuando se le ocurre hurtar de la caja donde guarda panes y cebollas, sacando copia de una llave. El fraile no es tan astuto como el ciego y eso permite a Lázaro pasar desapercibido y aumentar algo de peso. Pensando que son ratones, el amo tapa los orificios de la caja pero enseguida el Lazarillo encuentra la forma de hacer que parezca roto.

O cuando por pequeñas frases de menos de diez palabras nos damos una idea de lo egoísta y maldito que puede ser una persona, independientemente de su juramento ante cualquier dios: “Cómete eso, que el ratón cosa limpia es” ¿es en serio? La poca comida que le daba a su sirviente estaba toda ratoneada. Eso es no tener madre. No importa tanto, porque en este caso, Lázaro sabía que no estaba realmente sucia, más que de sus propias manos.

Es clara la crítica del autor hacía este personaje religioso, incluso en la parte del diezmo, a lo mejor para concientizar de alguna forma el uso real de estas monedas en las misas. Pero lo peor, lo peor de todo, es que no se da cuenta de la mala persona que es y parece muy natural a sus actos: “Y santiguándose de mí como si yo estuviera endemoniado tórnase a meter en casa y cierra su puerta”, podríamos retomar la frase del principio: “…huyen de otros, porque no se ven a sí mesmos”. Puto.

El tercer capítulo es mi favorito: hombre con porte, bien vestido, altivo, se siente merecedor de grandes tierras, mentiroso. Lázaro se siente aliviado al principio, piensa que al fin comerá algo.
“Bien consideré que debía ser hombre, mi nuevo amo, que se proveía en junto, y que ya la comida estaría a punto tal y como yo la deseaba y aun la había menester”.

Poco tarda Lázaro en darse cuenta de la verdad.

“…estuve en poco de caer de mi estado, no tanto de hambre como por conocer de todo en todo la fortuna serme adversa”.

El caballero disfraza su estado famélico con rosas, nobles y escudo de armas. “Hartar es de los puercos y el comer regaladamente es de los hombres de bien”. Cuán orgulloso debe ser alguien para decir que si no come es porque es hombre de bien, aunque se esté muriendo de hambre y le quite la comida a su siervo. “¡Oh, Señor, y cuántos de aquéstos debéis vos tener por el mundo derramados, que padecen por la negra que llaman honra lo que por vos no sufrirían!”. Directo al acervo de frases reveladoras.

“Tanta lástima haya Dios en mí como yo había dél, porque sentí lo que sentía, y muchas veces había por ello pasado y pasaba cada día”.

A diferencia que con el ciego y siguiendo con la metáfora tan cool de los ojos, Lázaro se quitaba un ojo para dárselo a su amo. Se sentía culpable de cierta forma porque comprendía (aunque no le parecía del todo) su comportamiento tan orgulloso, en el fondo sabía que se moría de hambre pero también de vergüenza y quizás no lograba entender a ciencia cierta cómo era el segundo sentimiento pero sí sabía que con el primero ya bastaba para ser un desdichado. Sin que eso significara que su comportamiento tan snob no lo frustrara.

De este capítulo, uno de los párrafos elegidos es:

-No hay tal cosa en el mundo para vivir mucho, que comer poco.
-Si por esa vía es- dije entre mí-, nunca yo moriré.

Otra cosa que le diría al autor, es que me hizo sentir culpable muchas veces por reírme de cosas tan crueles como el hambre.

Si hubiera un certamen de los párrafos más garbosos, no repararía en darle el premio a la parte donde Lázaro resuelve: ¡Oh desdichado de mí! Para mi casa llevan a este muerto! Tardé minutos en poder retomar la lectura y respirar al mismo tiempo.

“Hablaba dos horas en latín: a lo menos, que lo parecía aunque no lo era”.


El caso es medir la ignorancia y aprovecharse de ella. Es un razonamiento como: Las personas no saben nada de latín, tampoco yo, pero sé que no saben entonces les diré que yo sí sé y pensarán que deben de seguirme porque sé más que ellas.

En el último capítulo Lázaro agradece los males que pasó, sobre todo con el ciego porque de ellos aprendió y pudo posicionarse, casarse y vivir bien, o al menos comer todos los días.

 Este libro lo leí en la versión infantil hace diez años, lo leí varias veces y entonces me pareció muy divertido, en ese entonces no hice un análisis ni parecido a éste. Leerlo en la versión más rebuscada, una década después hace que entienda cada frase divertida y hasta sienta algo lúgubre en los chistes, pero sobre todo me despierta el ansia de saber dónde está el autor y pensar que sería muy chido hablar con él, o que el hablara más bien. 

martes, 16 de julio de 2013

Metropop Fran Ilich



Metropop de Fran Ilich es un libro que habla sobre la vida de un adolescente que vive en la frontera entre Tijuana y San Diego. Es de mis favoritos porque el personaje está envuelto en toda la cultura alternativa y hay varias referencias que te hacen sentir identificado con el personaje. Películas B, gore, raivens, bandas de música internacional y nacional como Pet Shop Boys o Caifanes. Y una descripción muy interesante de la americanización en el México contemporáneo escrita por un joven de 17 años con hartazgo y los pies bien puestos en la tierra.

Él desmenuza de manera irónica y divertida todos los personajes de la vida cotidiana como a un maestro de inglés pretensioso que dejó su ideología hippie de la adolescencia para usar corbata y dar clases en un salón en donde todos se duermen, o de una niña con un futuro prometedor, de inteligencia destacada que terminará casándose y trabajando como telefonista y como él dice “volviéndose un número más de la sociedad”.

Este libro nos jala las piernas del aire pero detrás del desencanto que podemos llegar a sentir, hay una visión crítica de nuestra sociedad e incluso podemos comprender al personaje, divertirnos con la forma en la que explica lo que siente y vive. Es un libro muy corto, entretenido y que, aunque no quieras, te hace reflexionar. Además, trae un glosario de modismos y personajes actuales con definiciones del propio protagonista.

Yo lo encontré de casualidad en la Biblioteca Pública de Chuburná, no es muy común pero ahí seguro pueden pedirlo. Se perderán en raivens y en conciertos de punk peleando con policías y otras cosas locas de la primera a la última página.

ACROSS THE UNIVERSE



¿Un musical de los Beatles? En el 2007, los que conocían a Julie Taymor, directora del filme, sabían que podían esperar de esta película un vasto atractivo visual, colorido, original y muy teatral, además de las altas expectativas de la música dentro de la película. Como directora de musicales y ópera, se esperaba un gran resultado de Across the Universe, una película donde no se adaptan las canciones a ella sino que ella se adapta a las canciones, ni más ni menos que inspirada en: Los Beatles.

La película recibió muchas críticas negativas debido a que sucedió exactamente lo que se planeaba: Las situaciones no eran en sí importantes ni trascendentales, sólo eran un pretexto, a veces mal usado, para poder reproducir de fondo una canción de los Beatles que se parecía a lo que estaba aconteciendo. Eran como pequeños videoclips de las canciones de los Beatles, aunadas a las situaciones culturales y al contexto de los años 60′s, incluida la guerra de Vietnam y ya que estamos inventándole pues también una historia de amor, entonces todos ellos se unían y si los volteabas de cabeza, lo veías medio de lejos y luego lo tratabas de interpretar, conseguías ver de reojo una historia de fondo y, en realidad, ésta no era tan buena.

Dentro de la historia hay muchos acertijos que la desvían y sólo pueden ser entendidos por quien es verdaderamente fan de los Beatles como los nombres de los personaje que están basados en alguna canción, otra es cuando Prudence (Hey, Prudence), entra por la ventana del baño haciendo referencia a la canción “She came in through the bathroom window”, o cuando al inicio, The Quarry Man (un grupo que fue la base de la fundación de los Beatles) está tocando en el Cavern Club.

Hablando de esta chica, Prudence sin es duda el personaje más forzado de la película, pues al final termina con un absurdo desenlace después de haber sido explotada su actuación para que sean posibles tres canciones que no tienen ni por qué estar ahí, como I want a hold your hand, aunque, hay que decirlo, es muy bien interpretada y personalmente prefiero ésta versión que la original, como muchas otras canciones dentro de esta película.

Ya después de que este personaje fue un pretexto para adjuntar tres canciones, parece que la directora ya no sabía qué seguimiento darle al personaje y no quería mantenerlo en la trama como principal ya que no realizaba ninguna función dentro de la historia fundamental, entonces decide darle un maravilloso y ridículo final: la integra en el Circo du Soleil que aparece mágicamente en la trama, para ¡adivinaron! : meter otras cuatro canciones de los Beatles, como I am the Walrus cantada por Bono que los lleva en un camión lleno de LSD como el grupo The Merry Prankster, donde todo se vuelve psicodelia, y después la película regresa a su posición original para tratar de seguir, no sé cómo, con la trama importante: la guerra de Vietnam, la lucha pacifista y la historia de amor entre Jude (Hey Jude) y Lucy (Lucy in the sky with dimons). Los personajes de Jojo (Get Back) y Sadie (Sexy Sadie) están basados en las leyendas del rock Jimmy Hendrix y Janis Joplin, y son un regalo auditivo.

Hasta ahora, he mostrado mi opinión lo más objetiva posible. Ahora, ¿vale la pena ver la película? Aquí es cuando emito un tremendo y rotundo SÍ. ¿Soy incongruente? No, les explico: Si algo me llama la atención de una película es su capacidad visual, los efectos dentro de ella y obviamente el contenido musical de ésta y créanme cuando les digo que Across the Universe tiene todo de lo anterior, si quisiera ver una película por su historia, mejor leo un libro. La mayoría de las canciones que son adaptadas vienen acompañadas de un escenario increíble y son muy bien interpretadas.