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martes, 16 de septiembre de 2014
jueves, 17 de julio de 2014
El Poder Cultural de los Colectivos en Mérida
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| Colectivo Santiaguero en Delorean Bar- Archivo personal |
El primer colectivo que conocí fue el Colectivo Santiaguero hace como tres años. Se dedicaban a musicar, hacer serigrafía, intervención de espacios públicos e impartir talleres. Me agradó su estilo de ska sabrosón y las playeras con símbolos culturales como El Santo, para hacer diseños originales y que además tenían el plus de estar diciendo realmente algo, una propuesta, un ideal, una forma de vida. Lo llaman “serigrafía inteligente”, usando a las personas y a las playeras como un vehículo para esparcir un contenido reflexivo.
Poco a poco, los
colectivos que ya existían comenzaron a hacerse más evidentes
gracias a que los espacios en los que se reunían eran cada vez más,
al mismo tiempo que creaban redes con otros y surgían nuevos.
AlterArte, por ejemplo, es otro colectivo que vende diseños
originales en stickers, libretas, playeras y además gestiona una
revista-objeto. También hay de música como el Colectivo Radiación
o Suigéneris Lab; de libros como Traficante de Letras o Book Buffet
y el Colectivo Crisálida; de la cultura de bicicleta como
CicloTurixes; de moda como el Colectivo Bazar el cual muy seguido
organiza bazares de ropa que incluye diseñadores yucatecos o
nacionales; o de arte y cultura como Colectivo Nómada o Calle
Estampa. Y así podría seguir con otros que constantemente están
creando contenido cultural y abriendo espacios de intercambio como
los que organiza el Whaam Blam!, Zombie Walk Mérida, Mórbido,
Curioso Circo, Síndrome Belaqcua y un laaargo etcétera.
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| Whaam Blaam!- Archivo personal |
La creación de cultura es una actividad recurrente entre los jóvenes, estudiantes y jóvenes estudiantes en Mérida y su participación ya no se limita a ser receptora de programas de televisión, música del top 40 o actores de cine de moda. El sociólogo de Reino Unido, Dick Hebdige dice que “los jóvenes que se sitúan en los márgenes del mainstream (sin albur) son recolectores y ensambladores culturales particularmente activos que saben combinar los ambientes que los rodean - en especial las áreas simbólicas - en la búsqueda de materiales que les permitan formar sus identidades y expresar sus creencias y valores como un “estilo cultural”, y al menos a mi parecer, es lo que éstos colectivos hacen.
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| Colectivo Bazar- Archivo personal |
El poder cultural como tal, según Lull, se refiere a la capacidad que tenemos toodos los individuos y grupos para producir sentidos y construir, de manera parcial, formas de vida o constelaciones de “zonas culturales”. O como Anthony Giddens lo llama “una política de vida”, de decisiones de vida. A diferencia de lo que se cree algunas veces, las formas institucionales, la burocracia y todo aquello con lo que podemos estar en desacuerdo, no sofoca la creatividad, al contrario, la inspira. Cómo los jóvenes yucatecos crean este tipo de grupos y a través de ellos declaran sus identidades de manera cotidiana influye también en la conducta de los demás. Usan los espacios públicos de manera que cualquier persona pueda llegar a ellos y ejercer un intercambio simbólico, por ello considero que tienen un poder cultural.
Otra cosa que le
añade fuerza, es que están basados en creaciones propias, talento y
continuo aprendizaje. A cada rato surgen talleres de fotografía,
grabado, diseño, pláticas de participación ciudadana, de
serigrafía, conciertos de música, reuniones donde los encontramos a
todos en un mismo espacio compartiendo, exposiciones, festivales de
cine, etcétera, sin que haya una división perceptible entre público
y creador.
Me gustaría concluir con una cita de Lull que, es curioso, pero es un tanto cursi y va bien con lo que quiero decir: “Todos tenemos nuestras subculturas personales y la capacidad de reconcebir las representaciones simbólicas y las pautas culturales que se nos presentan día a día. El modo en que fusionamos los recursos simbólicos dentro de nuestros ámbitos cotidianos en la comunicación de rutina es una práctica social que invita a hacer un análisis desde diversos puntos de vista teóricos”.
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| Primer aniversario de Traficante de Letras-Archivo personal |
Me gustaría concluir con una cita de Lull que, es curioso, pero es un tanto cursi y va bien con lo que quiero decir: “Todos tenemos nuestras subculturas personales y la capacidad de reconcebir las representaciones simbólicas y las pautas culturales que se nos presentan día a día. El modo en que fusionamos los recursos simbólicos dentro de nuestros ámbitos cotidianos en la comunicación de rutina es una práctica social que invita a hacer un análisis desde diversos puntos de vista teóricos”.
Katia Rejón
martes, 15 de julio de 2014
El cineasta argentino que me robó el corazón
Me enamoré de un hombre de setenta años. No lo conozco, no conozco su voz, ni su forma de caminar, ni nada, sólo tres de sus películas. Es argentino, cineasta y de una infancia oscura en Palermo, Argentina, con una madre enfermiza y un padre con el corazón condenado a muerte. Su nombre es Eliseo Subiela y entre sus méritos está el ser Caballero en la Orden de Artes y Letras de la República Francesa, y ganador de varios premios de cine.
Lo conocí como se conocen las parejas en el siglo XXI: Internet. Buscaba una película de Luis Buñuel cuando en Similares vi un fotograma llamativo, le di click y descubrí una de mis películas favoritas: El lado oscuro del corazón, filme inspirado en el poeta argentino Oliverio Girondo, ése que dice: “No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo…”, hermoso. La película es un poco surrealista (después me di cuenta de que era una constante en los filmes de Eliseo Subiela) y no hay que estar en ningún mood para verla, se antoja con frío o con calor, con té o café, sola o acompañada.
La segunda película que vi fue Medianeras, se trata de dos personas que viven en edificios contiguos, durante casi toda la película no hay ninguna interacción entre ellos y la explicación de la composición arquitectónica de Buenos Aires comparte la voz en off con un monólogo lindísimo que se cuenta a manera de diario por los dos personajes. Es preciosa por muchas razones y es complicado explicarlo, pero lo intentaré: el trabajo de Subiela tiene una misma línea, al menos en las tres películas que ya vi (planeo ver todas sus películas en Youtube).
Los personajes son gente común y corriente con problemas de existencia tan banales y al mismo tiempo profundos que te identificas sí o sí con sus costumbres bobas, divertidas y hasta pícaras que todo el mundo hace pero nadie cuenta. Aquí no hay héroes, ni bellezas, ni un malo de la película, ni nada de eso, casi todo es impredecible y mundano y al mismo tiempo bello, de esa belleza simple que ya no se ve mucho, la que se trata de esconder.
Si tuviera que describir una película de Eliseo Subiela creo que sería como un niño despertándose en la mañana con la cara somnolienta, prendiendo su cerebro, mirando los detalles de la vida que aún desconoce, sintiéndose pequeño y al mismo tiempo dueño de la sala y se pasea por ahí, haciendo lo que suele hacer cuando nadie lo ve. Entonces llega Subiela y lo filma y es hermoso, porque es real y surreal. En fin. Creo que lo amo.
jueves, 22 de mayo de 2014
No me obliguen a ser feliz: 11 frases motivacionales desde una perspectiva sociológica
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| Judith Supine © Ivan Corsa Photo – Street Art Photos |
En la preparatoria tenía una meta optimista e incrédula que consistía en ser feliz pase lo que pase. Fue antes de dejar atrás los libros de superación personal con los que me había topado (leí unos tres por necesidad, curiosidad y morbo). Puedo decir por empirismo y no por sugestión que son la cosa más deprimente con las que una niña de 16 se puede topar.
Carlos Cuauhtemoc Sánchez me dijo en Juventud en éxtasis (una especie de Domostroi para adolescentes) que era pecado o inmoralidad vivir las pasiones porque eso afectaba en la construcción de las próximas relaciones verdaderas. Al mismo tiempo estudiaba para una prueba de mi clase de sociología, Nietzsche apareció por primera vez en mi vida con su discurso de que la iglesia y la moral combaten las pasiones a base de la castración "No se pregunta nunca: ¿Cómo espiritualizar, embellecer, divinizar un deseo? Atacar las pasiones de raíz equivale a atacar la vida de raíz". Y Max Weber remató con: "la validez de los valores es subjetiva, de fe y no de conocimiento". Ahí comenzó mi amor por los teólogos y los filósofos, quienes me dieron lo que jamás pude encontrar en los libros de autoayuda: una explicación abierta que admitía reproches y dudas.
Sin embargo, todos los días (sobretodo en las mañanas en Facebook) me topo con una serie de mantras románticos que me hacen sentir como florecita en el campo, en el mal sentido de la expresión, frustrándome por su fantasía e imposibilidad de realización. Por ello, escribiré una lista de las frases más melosas y optimistas comparándolas con las ideas de algunos estudiosos que se toman el trabajo de pensar en lo que somos o no somos. Independientemente de quién tenga o no razón sobre la condición humana, me pareció divertido comparar dos extremos del pensamiento.
1 Todo está en la actitud
Si el individuo humano dado quiere desarrollar una persona en el sentido más amplio, no es suficiente que adopte simplemente las actitudes de los otros individuos humanos hacia él (...) tiene que adoptar sus actitudes hacia las distintas fases o aspectos de la actividad social común o serie de empresas sociales en las que, como miembros de una sociedad organizada o grupo social, están todos ocupados. (Mead)
2 Tarde o temprano encuentras tu lugar en el mundo/ Todos nacimos para algo
Hay una fuerte tendencia a dar por sentado una complementariedad innata entre el yo social y el mundo de ese yo. (Talcott Parsons)
3 La felicidad es la clave del éxito
La cultura exige cierto tipo de conducta que la estratificación social impide que se produzca. (Durkheim)
4 Madurar es tener la capacidad de decir la verdad sin miedo a consecuencias
No quiero decir que exista el tipo de consenso que surge cuando cada individuo presente expresa cándidamente lo que en realidad siente y honestamente coincide con los sentimientos expresados. Este tipo es un ideal optimista y de todos modos no es necesario para el funcionamiento sin tropiezos de la sociedad. Más bien, se espera que cada participante reprima sus sentimientos sinceros inmediatos y transmita una opinión de la situación que siente que los otros podrán encontar por lo menos temporalmente aceptable. (Goffman)
5 Si amas a algo déjalo ir, si es tuyo volverá, si no, nunca lo fue
Quien no sabe poner su voluntad en las cosas, pone en ellas al menos un sentido: es decir, cree que hay en ellas una voluntad "principio de la fe". (Nietzsche)
6 No importa cuántas veces caiga, siempre me levanto
Todo error es consecuencia de la degradación de los sentidos , de una disgregación de voluntad (Nietszche).
7 Todo pasa por algo
Queremos disponer de una razón que nos explique por qué nos sentimos bien o mal. Nunca basta con dar por sentado el hecho de que nos encontramos de este o aquel modo: no aceptamos el hecho, no tomamos conciencia de él hasta que no le hemos asignado un tipo de motivación". (Nietzsche)
8 En las manos de Dios
"El hombre es el porvenir del hombre (Ponge)".Esto es perfectamente exacto. Sólo que si se entiende por esto que ese porvenir está inscrito en el cielo, que Dios lo ve, entonces es falso, pues ya no sería ni siquiera un porvenir. (Sartre)
9 No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar. (Madre Teresa de Calcuta)
En la sociedad capitalista los trabajadores están alienados de su propio potencial humano. Los individuos cada vez se realizan menos como seres humanos y quedan reducidos al papel de bestias de carga o máquinas inhumanas. La conciencia se entumece, y el resultado es una masa de personas incapaces de expresar sus capacidades específicamente humanas, una masa de trabajadores alienados. (Principios de la alienación del obrero de Marx).
10 Cuando quieres algo, todo el universo conspira para que realices tu deseo. (Cohelo)
A partir del momento en que las posibilidades que considero no están rigurosamente comprometidas por mi acción, debo desinteresarme, porque ningún Dios, ningún designio puede adaptar el mundo y sus posibles a mi voluntad. (Sartre)
11 Soy lo que quiero ser, no me importa lo que digan los demás
El otro es indispensable a mi existencia tanto como el conocimiento que tengo de mí mismo. El descubrimiento de mi intimidad me descubre al mismo tiempo el otro, como una libertad colocada frente a mí, que no piensa y que no quiere sino por o contra mí. (Sartre)
El individuo se experimenta a si mismo como tal, no directamente, sino sólo indirectamente, desde los puntos de vista particulares de los otros miembros individuales del mismo grupo social, o desde el punto de vista generalizado del grupo social, en cuanto un todo, al cual pertenece. (Mead)
miércoles, 14 de mayo de 2014
Debéis ganaros la vida amando (Henry David Thoreau)
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| Christopher McCandles |
Estaba
en la combi un lunes por la noche y el conductor escuchaba una
estación de radio local en la que promocionaban, mediante una
entrevista, unas clases de inglés. La chica preguntó ¿por qué es
importante aprender un idioma? Y el interesado contestó: para
encontrar trabajo. Aunque tiene toda la razón de que un idioma
amplía las posibilidades de un empleo y todos necesitamos uno, ¿ a
eso se reduce el aprender otra lengua?
Me
recuerda a un pasaje de Thoureau en el que dice: “Si un hombre
pasea por el bosque por placer todos los días, corre el riesgo de
que le tomen por un haragán, pero si dedica el día entero a
especular cortando bosques y dejando la tierra árida antes de
tiempo, se le estima por ser un ciudadano trabajador y emprendedor.
¡Como si una ciudad no tuviera más interés en sus bosques que
talarlos!”. Creí que el chico interesado en que las personas tomen
clases de inglés apelaría más a la satisfacción de ampliar el
conocimiento y las formas de interpretar o pensar a través del
lenguaje extranjero y propio, ya que en lo personal, considero que
esta unión de pensamiento y lenguaje es más atractiva y beneficiosa
que el reunir puntos en la competencia a muerte del campo laboral.
No
quiero decir que todos debamos ser desinteresados del trabajo formal
ni propongo una vida ascética, sólo muestro un poco de tristeza al
pensar que nuestra existencia gira entorno a ser materiales de
construcción que sólo buscan productividad y no complacencia. En el
libro Una vida sin principios, Thoreau dice “el propósito
del obrero debería ser, no el de ganarse la vida o conseguir >un
buen trabajo<, sino realizar bien un determinado trabajo”.
Es
irreal pensar que todas las citas de este filósofo son aplicables a
la vida de tráfico, sudor y préstamos bancarios de todos los días.
Y que cosas como “no hay mayor equivocación que consumir la mayor
parte de su vida en ganarse el sustento”, podría levantar muchas
cejas. Sin embargo, algunas como el primer ejemplo de aprender un
idioma están dentro de nuestros planes como un formulario que hay
que llenar para ser más fértil cuando podríamos aprovecharlo de
otra manera y enfocar el
empeño a un beneficio más interno y profundo.
Quizá
no podamos ser Christopher de Into the wild (película basada en una
historia real) y dejar la escuela, la familia, las personas, la
seguridad, la ciudad por viajar de mochileros a Alaska para sentirnos
seres naturales y “agrandarnos como humanos”, pero a veces hay
tantas cosas buenas encerradas en frascos de vidrio sobre un anaquel
del supermercado que sólo hace falta mirarlas bien y hacerlas
nuestras.
Las fotos son de Internet.
sábado, 5 de abril de 2014
Hollywood, ni Hulk ni ángel de Charlie
Artículo publicado en la revista Quiu
http://www.quiurevista.com.mx/wp/blog/2014/03/25/hollywood-ni-hulk-ni-angel-de-charlie/
A mi maestro de Teorías Culturales, Martín Echeverría
Alguna vez escribí en un ensayo escolar que Hollywood era “el órgano que bombeaba la ideología americana a todo el cuerpo Occidental”, sin embargo, el fenómeno de Bollywood, la programación acaparadora de las telenovelas en Latinoamérica, y los estudios de Lozano hicieron que modificara mi opinión sobre este monstruo mitológico, pesadilla de sociólogos de la escuela de Frankfurt que describen a Estados Unidos como un antihéroe imperialista que viene a conquistarnos con sus rayos láser disparando desde autos rápidos y furiosos.
¿Por qué sí es una industria cultural? Hollywood funciona como una fábrica de películas con lotes temáticos. Tenemos la oleada de vampiros, los virus biológicos, los amigos con derecho, los zombies, aliens y súper héroes que destruyeron, cada quien a su manera, grandes edificios de Nueva York. Los tópicos se exprimieron lo más que se pudo para categorías A y B, desde Megamente y Mi villano favorito hasta Iron Man 3 y Súperman.
En el libro “Consumo y apropiación de cine y TV extranjeros por audiencias latinoamericanas” de José Carlos Lozano se abarca el tema de la expansión del cine americano en los países latinos, apunta que arriba del 80% de la oferta cinematográfica en México está controlada por filmes Hollywoodenses, esto, según la teoría de Lozano, no se debe ni al malinchismo ni a la vileza de Estados Unidos, sino a que la producción de cine en México está muy por debajo de la americana consecuencia de lo costoso que resulta hacer una película en este país.
Los estudios demuestran que las telenovelas ocupan un lugar muy importante en el consumo mediático de los mexicanos, si no fuera así la programación de los canales locales no estaría llena de Juan Felipes de la Villa y Rosaura Gabrielas Montañez, la distribución es directamente proporcional al consumo nacional, si los silogismos no me fallan, esto quiere decir que si hubiera más producción de cine mexicano, la gente tal vez se olvidaría de Hollywood y consumiría películas nacionales.
Un caso muy llamativo es Bollywood, la industria cinematográfica de la India, cuyos musicales forman parte importante de la cultura hindú. Bollywood es el mayor productor de cine en el mundo (entre 900 y 1,200 películas al año), los filmes se exportan a más de 95 países y se traducen a 15 idiomas, los indios son la etnia que más acude al cine en estadísticas internacionales. La diferencia con Hollywood está en que el presupuesto de la India es más bajo y la entrada al cine, más barata.
Una de las consecuencias del consumo restringido a películas hechas en la industria americana es la supuesta invasión de valores y gustos de Norteamérica, el american way of life y la pérdida de la cultura mexicana. Sin embargo, autores más optimistas como James Lull afirman que esto no es del todo cierto, puesto que las culturas suelen adaptar las influencias de otros países, lo que hace que la globalización no ocasione monopolios o conquistas culturales, sino mestizajes. Por ejemplo, las fusiones musicales como el jazz latino, a este proceso Lull le llama reterritorialización, puesto que una expresión cultural se transmite a otro país y adquiere nuevos significados con una mezcla de ambas. Lejos de negar su impacto, dudo mucho que Hollywood tenga el poder del magnetismo y sí un conglomerado de publicidad, y receptores sin tanto presupuesto para elaborar películas nacionales.
Aunque este distribuidor masivo no sea el Goliat del Séptimo Arte como algunos puristas culturales quieren hacer ver, es innegable la flojera que ocasiona, permítanme lo coloquial, la misma puerca revolcada en otro charco una y otra y otra vez. Como sea hay que admitir que hasta en el cine, Estados Unidos sabe cómo acaparar con sus proezas de marketing.
http://www.quiurevista.com.mx/wp/blog/2014/03/25/hollywood-ni-hulk-ni-angel-de-charlie/
A mi maestro de Teorías Culturales, Martín Echeverría
Alguna vez escribí en un ensayo escolar que Hollywood era “el órgano que bombeaba la ideología americana a todo el cuerpo Occidental”, sin embargo, el fenómeno de Bollywood, la programación acaparadora de las telenovelas en Latinoamérica, y los estudios de Lozano hicieron que modificara mi opinión sobre este monstruo mitológico, pesadilla de sociólogos de la escuela de Frankfurt que describen a Estados Unidos como un antihéroe imperialista que viene a conquistarnos con sus rayos láser disparando desde autos rápidos y furiosos.
¿Por qué sí es una industria cultural? Hollywood funciona como una fábrica de películas con lotes temáticos. Tenemos la oleada de vampiros, los virus biológicos, los amigos con derecho, los zombies, aliens y súper héroes que destruyeron, cada quien a su manera, grandes edificios de Nueva York. Los tópicos se exprimieron lo más que se pudo para categorías A y B, desde Megamente y Mi villano favorito hasta Iron Man 3 y Súperman.
En el libro “Consumo y apropiación de cine y TV extranjeros por audiencias latinoamericanas” de José Carlos Lozano se abarca el tema de la expansión del cine americano en los países latinos, apunta que arriba del 80% de la oferta cinematográfica en México está controlada por filmes Hollywoodenses, esto, según la teoría de Lozano, no se debe ni al malinchismo ni a la vileza de Estados Unidos, sino a que la producción de cine en México está muy por debajo de la americana consecuencia de lo costoso que resulta hacer una película en este país.
Los estudios demuestran que las telenovelas ocupan un lugar muy importante en el consumo mediático de los mexicanos, si no fuera así la programación de los canales locales no estaría llena de Juan Felipes de la Villa y Rosaura Gabrielas Montañez, la distribución es directamente proporcional al consumo nacional, si los silogismos no me fallan, esto quiere decir que si hubiera más producción de cine mexicano, la gente tal vez se olvidaría de Hollywood y consumiría películas nacionales.
Un caso muy llamativo es Bollywood, la industria cinematográfica de la India, cuyos musicales forman parte importante de la cultura hindú. Bollywood es el mayor productor de cine en el mundo (entre 900 y 1,200 películas al año), los filmes se exportan a más de 95 países y se traducen a 15 idiomas, los indios son la etnia que más acude al cine en estadísticas internacionales. La diferencia con Hollywood está en que el presupuesto de la India es más bajo y la entrada al cine, más barata.
Una de las consecuencias del consumo restringido a películas hechas en la industria americana es la supuesta invasión de valores y gustos de Norteamérica, el american way of life y la pérdida de la cultura mexicana. Sin embargo, autores más optimistas como James Lull afirman que esto no es del todo cierto, puesto que las culturas suelen adaptar las influencias de otros países, lo que hace que la globalización no ocasione monopolios o conquistas culturales, sino mestizajes. Por ejemplo, las fusiones musicales como el jazz latino, a este proceso Lull le llama reterritorialización, puesto que una expresión cultural se transmite a otro país y adquiere nuevos significados con una mezcla de ambas. Lejos de negar su impacto, dudo mucho que Hollywood tenga el poder del magnetismo y sí un conglomerado de publicidad, y receptores sin tanto presupuesto para elaborar películas nacionales.
Aunque este distribuidor masivo no sea el Goliat del Séptimo Arte como algunos puristas culturales quieren hacer ver, es innegable la flojera que ocasiona, permítanme lo coloquial, la misma puerca revolcada en otro charco una y otra y otra vez. Como sea hay que admitir que hasta en el cine, Estados Unidos sabe cómo acaparar con sus proezas de marketing.
viernes, 21 de marzo de 2014
Cómo no morir en cualquier intento
Publicado en vox.com.mx el 22 de enero de 2013.
MÉRIDA, Yucatán, México. Katia Rejón Márquez-
Estoy en la biblioteca de la facultad, frente a mí hay un ventanal gigante donde un par de hombres trabajan en una especie de placas gigantes en el edificio donde estoy. Sobre la mesa hay dos libros de cine que tomé prestados del anaquel PN1995.9 : Lecciones de cine de Laurent Tirard y Cine Digital de Matt Hanson. Se supone que escribo una reseña de los hermanos Coen y su película “El gran Lebowski”. Leo un párrafo y lo resalto con plumón amarillo, me siento junto a él, lo releo. Joel e Ethan Coen se encogen de hombros o contestan no sé cuando les preguntan por qué hacen lo que hacen. Primero me parece estúpido, después honesto, luego quiero contestar no sé a todo lo que me pregunten.
Siento celos. Me gustaría hacer todo lo que quiero aunque muera en el intento. Miro mi agenda, hay post-its que llenan una hoja: escuchar radio Colifata, bajar música de Debussy, leer Palmeras de la brisa rápida de Juan Villoro, ver el Devotional Tour Depeche Mode, terminar de ver On the road. Y aquí estoy, haciendo nada de eso, en una mesa redonda, sin nada en el estómago desde hace seis horas. El muchacho de los tenis que jala una de las placas con sus dedos tiesos tendrá su propia agenda. No sé. Salir con los amigos, sus tareas pendientes, ver esa película que le recomendó alguien, bajar el disco de su músico favorito, viajar a la playa uno de estos días. Y no. Está aquí, estamos aquí los dos, dejando pasar el tiempo.
Y se atreven los hermanos Coen a decir “just because”. Vuelvo en mí, y pienso en que está bien, en que existe un querer más grande. Quiero estar aquí, prefiero estar aquí que en casa viendo un concierto de Botellita de Jerez, sí. Es la creencia, la esperanza a largo plazo que engorda nuestra voluntad y deja que no nos volvamos locos atrasando esas cosas que desearíamos estar haciendo ahora.
Vuelvo al trabajador. Debe estar pensando que al salir tendrá con qué pagar ese helado, invitar a su chica, salir con sus amigos o hacer lo que pueda. Estamos aquí. Rogamos para que nos alcance el tiempo para comer tacos árabes de Don Chucho, ver la película que queremos ver, leer lo que queremos leer y salir de la facultad, uno antes que el otro, para valernos por lo que sabemos hacer y un día de estos, no estar.
martes, 11 de marzo de 2014
El bailongo de los viejitos
Llegué como a las seis de la tarde al centro con mi cámara en el pecho y mi gafete con la fotografía oficial en la que todos salimos horrendos. Tocaban una cumbia que no reconocí y como en un escenario de box, había gente alrededor de la pista, sentada en sillas de aluminio. Comencé a tomar fotografías y un señor de camisa de cuadros me llamó con la mano, y me señaló a la mujercita de morado que iba de un lado a otro frente a él. Quería que la fotografiara y lo hice, le sonreí lo mejor que pude, y me fui con tres fotos de ella.
Había un número enorme de parejas bailando, todas juntas, al mismo ritmo, algunos hombres llevaban sombrero, pantalón y camisa o camiseta, las mujeres llevaban vestido o falda, había tanto amor en tan poco espacio que me perturbó la escena. Me quedé viendo a todos como idiota, amable todo el mundo me sonreía, yo quería bailar con ellos. No había gringo que no pasara bailando entre la gente, tan arrítimico, tan desacompasado, qué va saber de zapatear, de una cumbia sabrosa, del popurrí de mambo. Nada, mira a ese güero, no sabe menearla jijiji. Y las mujeres rubias creyendo que bailaban el hula, giraban sus muñecas como si fuera baile español. En el danzón todos abrazaban a sus mujeres de la cintura y ellas se pegaban ni sonrientes ni tristes, estaban como en trance. Bailaban de forma parsimoniosa, los extranjeros eran el negrito en el arroz, iban a destiempo, que paren la orquesta ¡el que no sepa bailar que se vaya!
Y yo ahí parada esperando que alguien me sacara a bailar, hubiera dicho sí sin pensarlo, pero me quedé viéndolos. Un señor mayor de sombrero y filipina me ofreció unos halls, he aprendido que rechazar más que educado y discreto puede tomarse como evasión y grosería, así que me incliné tomé uno y le agradecí dos veces, una con "gracias" y la otra sonriendo, él me devolvió completa su sonrisa practicada por años.
La fiesta siguió, cuando la banda terminaba de tocar todos aplaudían y se quedaban parados esperando la siguiente canción. Cuando empezaba se quedaban quietos, poco a poco volvían a moverse, esperaban reconocerla, no bailaban de inmediato, saboreaban el inicio. Un hombre de peluca rubia bailaba con su espalda inclinada hacia adelante, apenas y movía los pies, eran como pasos cortados, las manos imitando a un tren hacían círculos con los puños y los codos pegados a las costillas. En ese momento me di cuenta de que no importaba por qué o quién estuvieran ahí, si por la Ley Federal número cuatrocientos doce, si por los Derechos Humanos de los Adultos Mayores, si por Fulanito de tal del partido equis, si porque eran productos de una manipulación Laswelliana, vale madres, eran felices bailando y lo era yo también ahí frente a todos ellos.
El director de la orquesta me preguntó en broma si a mí no me sacaban a bailar, le contesté que no con una profunda y sincera tristeza ¡eso estaba esperando desde que llegué al lugar! que un viejito se acercara a decirme si le concedía la pieza de La Puerca de Luis Carlos Meyer. Siguiendo con la observación de mis personas favoritas en la juerga, vi a una señora morena de blusa café, era del mismo tono que su piel y cuando giraba parecía que no llevaba ropa puesta. En ese momento todo me parecía posible, yo estaba ahí entre gente que no conocía conteniéndome para no lanzarme y abrazarlos a todos. Iba de aquí para allá tratando de encontrar el lugar ideal para ver. Seguí tomando fotos hasta que dieron las siete. La música terminó y todos comenzaron a irse ¿ya? ¿así tan rápido? les pregunté a unos mariachis si ellos iban a tocar, me contestaron que sí.
Me acerqué a la señora que bailaba con el viejito de la peluca.
-¡Hola! ¿es la primera vez que vienen aquí?
-No, este...hola, no, casi siempre venimos
-ah, y ¿siempre toca la misma banda?
-Uy sí, desde hace mmm...oye, ¿desde hace cuánto que toca la banda?, le preguntó al viejito
-¿Qué?
-la banda
-¿qué tiene?
-¿desde hace cuánto que toca?
-ya tocó
-nooo, qué desde cuándo toca
-ah, hace veinte años
-¿veinte años? contesté sorprendida
-sí, y me miro con ojos de querer reír.
-wao
-sí
-¿y hace veinte años que viene?
-yo no, él sí, ya tiene sesenta años viniendo
-Ah, se pone bien ¿no?
-Sí, y el último domingo de cada mes traen a cuatro bandas, tocan en dos partes de los Bajos, se van turnando.
Le hice otras preguntas, se llamaba Irene. Mucho gusto, Irene, soy Katia. Mucho gusto, Katia. Y me fui. Cuando llegué a la esquina se escuchó una canción de Inspector, ya estaba cerca del mercado, la oí y quise volver, de verdad quise volver.
miércoles, 26 de febrero de 2014
De cómo Simone de Beauvoir me aplastó el corazón
Tomé el libro La mujer rota de Simone de Beauvoir de un estante de la biblioteca, sin expectativas. El amor de Sartre, su fama como la mujer más influyente del feminismo y algunos textos que conocía eran suficientes referencias para aventurarme a leer algo más de ella.
La primera parte del libro se llama La edad de la discreción, y es una muestra más del interés de la escritora por el tema de la vejez. En él, la protagonista tiene algunas complicaciones con la ideología de su hijo adulto que vive una vida que ella nunca le deseó por ser contraria a la suya, pero sobretodo el alejamiento de un matrimonio longevo. Alfred, su esposo, comienza a quejarse de su edad, ya no es el mismo y ella cree que es por falta de amor. Por vacaciones él se va y ella se encara con la soledad, casi todo el texto es monólogo interior, como un diario. En realidad, así es todo el libro: una cabeza hablando.
"La vida entre dos exige que uno decida ¿a qué hora las comidas?, ¿qué te gustaría comer? Se formulan proyectos. En la soledad, los actos se realizan sin premeditación, uno descansa. Me levantaba tarde, me quedaba acurrucada en la tibieza de las sábanas, procurando atrapar al vuelo jirones de mis sueños. Leía el correo bebiendo mi té, y canturreaba: 'me lo paso...me lo paso...me lo paso muy bien sin ti'".
La verdad es que esta primera parte es sólo una caricia antes de los dos azotes al alma que vienen después. Lo curioso de aquí es que los personajes que aparecen en el primer apartado, es decir, en "La edad de la discreción", se conservan en el segundo texto, "Monólogo", pero de un modo insufrible. Todos, absolutamente todos son traidores en esta parte: la mejor amiga, la madre, el esposo, parecen otras personas con los mismos nombres (quizá es así). Simone escribe esta parte sin comas, para leer un párrafo hay que tomar aire, contener las lágrimas y dejar salir todo después de un punto. Imágenes tras imágenes cada vez más lamentables, dolorosos pasajes de una vida y una voz rencorosa que se infiltra en las letras sin pausa. Creo que es mi favorito porque es un popurrí de golpes que marean e hipnotizan.
Enamorada de esta parte, grabé un fragmento de la obra.
Audio del fragmento
La última y la más esperada, la que me dejó deprimida en el mejor sentido de la palabra-(si es que lo tiene-, es La mujer rota. Creo que no hay mejor título para representar la desolación de una persona. Monique es uno de los personajes más increíbles que he podido imaginar. No sé, en realidad a qué se debe mi identificación con el personaje, incluso no sé si llamarlo i-den-ti-fi-ca-ción, se parece más a la compasión extrema cuando lloras porque el llanto de la otra persona es tan intenso que te contagia como si fuera un bostezo. Es desgarradora la empatía que implora la protagonista.
Pero parece que exagero y ni siquiera he dicho de qué va. Bueno, la historia es muy simple, y como dice un maestro: es sólo la envoltura del texto. Se trata de un hombre que le es infiel a su mujer y ella lo sabe y lo acepta creyendo que es sólo una aventura, pero al final se da cuenta (se dan cuenta todos) que es más que eso, el hombre se va alejando cada vez más de lo que alguna vez fueron, ella se va aferrando a su vez al pasado, pero ninguno de los dos quiere renunciar por completo.
Está escrito a manera de diario, con fechas y descripciones a los ojos de Monique, la esposa, sin embargo, todo lo que escribe es como ella lo ve, sin ser necesariamente como es o como sucedieron los acontecimientos, cosa que se va dando a entender conforme avanza la historia. La mujer con quien sale su esposo se llama Nöelle y nunca hay un trato directo con ella, sólo menudas descripciones: "Encarna todo lo que nos disgusta: la avidez por llegar, el snobismo, el gusto por el dinero, la pasión de aparentar. No tiene ninguna idea personal, carece radicalmente de sensibilidad: sigue la moda. Hay tanto impudor en sus coqueterías que hasta me pregunto si no es frígida".
Lo más triste es el autoengaño de cada página y cuando ella misma se da cuenta de que ha estado equivocada, es como poner otro pie en el fuego y terminar de incinerarse. Él la rechaza y ella escribe: "Desaparecí bajo las frazadas. Se acostó. Apagó la luz. Me parecía estar en el fondo de una tumba, la sangre petrificada en mis venas, incapaz de moverme o de llorar. No hemos hecho el amor desde Mougins; y con todo, si eso se llama hacer el amor...Me dormí hacia las cuatro de la madrugada. Cuando me desperté, él volvía a la habitación, completamente vestido, eran cerca de las nueve. Le pregunté de dónde venía".
Cuando terminé el libro todo me pareció pasajero, me avergoncé de la esperanza infantiloide de que hay cosas perdurables, inmunes al tiempo, pero no es así. Al menos eso creo después de haber aterrizado en estas tres vidas que no se alejan de las vidas de quienes tengo alrededor. Al final creo que las historias que tenemos hoy con todo el mundo, con nosotros mismos, no serán las mismas mañana ni dentro de diez años; pero siempre puedo volver a abrir el libro y leer los tres textos, entonces los mismos que me parecieron sujetos de cambios y contingencias, me parecerán intactos, y volveré a creer en la continuidad de la belleza.
Por Katia Rejón
La primera parte del libro se llama La edad de la discreción, y es una muestra más del interés de la escritora por el tema de la vejez. En él, la protagonista tiene algunas complicaciones con la ideología de su hijo adulto que vive una vida que ella nunca le deseó por ser contraria a la suya, pero sobretodo el alejamiento de un matrimonio longevo. Alfred, su esposo, comienza a quejarse de su edad, ya no es el mismo y ella cree que es por falta de amor. Por vacaciones él se va y ella se encara con la soledad, casi todo el texto es monólogo interior, como un diario. En realidad, así es todo el libro: una cabeza hablando.
"La vida entre dos exige que uno decida ¿a qué hora las comidas?, ¿qué te gustaría comer? Se formulan proyectos. En la soledad, los actos se realizan sin premeditación, uno descansa. Me levantaba tarde, me quedaba acurrucada en la tibieza de las sábanas, procurando atrapar al vuelo jirones de mis sueños. Leía el correo bebiendo mi té, y canturreaba: 'me lo paso...me lo paso...me lo paso muy bien sin ti'".
La verdad es que esta primera parte es sólo una caricia antes de los dos azotes al alma que vienen después. Lo curioso de aquí es que los personajes que aparecen en el primer apartado, es decir, en "La edad de la discreción", se conservan en el segundo texto, "Monólogo", pero de un modo insufrible. Todos, absolutamente todos son traidores en esta parte: la mejor amiga, la madre, el esposo, parecen otras personas con los mismos nombres (quizá es así). Simone escribe esta parte sin comas, para leer un párrafo hay que tomar aire, contener las lágrimas y dejar salir todo después de un punto. Imágenes tras imágenes cada vez más lamentables, dolorosos pasajes de una vida y una voz rencorosa que se infiltra en las letras sin pausa. Creo que es mi favorito porque es un popurrí de golpes que marean e hipnotizan.
Enamorada de esta parte, grabé un fragmento de la obra.
Audio del fragmento
La última y la más esperada, la que me dejó deprimida en el mejor sentido de la palabra-(si es que lo tiene-, es La mujer rota. Creo que no hay mejor título para representar la desolación de una persona. Monique es uno de los personajes más increíbles que he podido imaginar. No sé, en realidad a qué se debe mi identificación con el personaje, incluso no sé si llamarlo i-den-ti-fi-ca-ción, se parece más a la compasión extrema cuando lloras porque el llanto de la otra persona es tan intenso que te contagia como si fuera un bostezo. Es desgarradora la empatía que implora la protagonista.
Pero parece que exagero y ni siquiera he dicho de qué va. Bueno, la historia es muy simple, y como dice un maestro: es sólo la envoltura del texto. Se trata de un hombre que le es infiel a su mujer y ella lo sabe y lo acepta creyendo que es sólo una aventura, pero al final se da cuenta (se dan cuenta todos) que es más que eso, el hombre se va alejando cada vez más de lo que alguna vez fueron, ella se va aferrando a su vez al pasado, pero ninguno de los dos quiere renunciar por completo.
Está escrito a manera de diario, con fechas y descripciones a los ojos de Monique, la esposa, sin embargo, todo lo que escribe es como ella lo ve, sin ser necesariamente como es o como sucedieron los acontecimientos, cosa que se va dando a entender conforme avanza la historia. La mujer con quien sale su esposo se llama Nöelle y nunca hay un trato directo con ella, sólo menudas descripciones: "Encarna todo lo que nos disgusta: la avidez por llegar, el snobismo, el gusto por el dinero, la pasión de aparentar. No tiene ninguna idea personal, carece radicalmente de sensibilidad: sigue la moda. Hay tanto impudor en sus coqueterías que hasta me pregunto si no es frígida".
Lo más triste es el autoengaño de cada página y cuando ella misma se da cuenta de que ha estado equivocada, es como poner otro pie en el fuego y terminar de incinerarse. Él la rechaza y ella escribe: "Desaparecí bajo las frazadas. Se acostó. Apagó la luz. Me parecía estar en el fondo de una tumba, la sangre petrificada en mis venas, incapaz de moverme o de llorar. No hemos hecho el amor desde Mougins; y con todo, si eso se llama hacer el amor...Me dormí hacia las cuatro de la madrugada. Cuando me desperté, él volvía a la habitación, completamente vestido, eran cerca de las nueve. Le pregunté de dónde venía".
Cuando terminé el libro todo me pareció pasajero, me avergoncé de la esperanza infantiloide de que hay cosas perdurables, inmunes al tiempo, pero no es así. Al menos eso creo después de haber aterrizado en estas tres vidas que no se alejan de las vidas de quienes tengo alrededor. Al final creo que las historias que tenemos hoy con todo el mundo, con nosotros mismos, no serán las mismas mañana ni dentro de diez años; pero siempre puedo volver a abrir el libro y leer los tres textos, entonces los mismos que me parecieron sujetos de cambios y contingencias, me parecerán intactos, y volveré a creer en la continuidad de la belleza.
Por Katia Rejón
viernes, 14 de febrero de 2014
Los hipsters de Norman Mailer
En
1957 el escritor estadounidense Norman Mailer escribió un ensayo
sobre los hipsters. Sin embargo, éstos distaban mucho de ser los
bigotudos con lentes de pasta y postura de filósofo que solemos ver
en cafés como Starbucks o decapitados con implantes de cabeza de
algún animal del bosque en las fotos del Facebook. Los hipsters
hipsters cincuenteros, según Mailer, eran más bien aquellos blancos
que adoptaban la cultura negra de esa época y tenían problemas
existenciales causados por la guerra, la crisis, el sistema de
supuesta perfección estadounidense, etcétera.
Hip,
viene probablemente de Hep, para los músicos significa la
cualidad instintiva de comprensión instantánea, y los músicos de
jazz usaban la palabra hip para referirse a quienes conocieran
sobre la subcultura afroamericana, lo cual incluía saber de jazz. El hipster se distinguía por ser toxicómano,
enamorado del jazz,un verdadero underground que pasaba sus noches de
cantina en cantina en los barrios más peligrosos de San Francisco.
Norman Mailer decía que un hipster podía ser un músico de jazz,
rara vez un artista y casi nunca un escritor, podía ganarse la vida
como criminal, vagabundo o cirquerucho en Greenwich Village. El
ensayo dice: “Es esta sabiduría que provee la curiosidad de sentir
en el mundo del hipster, un mundo de resurgimiento religioso cool, de
estar seguro, el elemento excitante, disturbio, de pesadilla, el
interior del alma y la vida violenta, la orgía y el sueño del amor,
el deseo de matar y una concepción dialéctica de existencia con un
deseo de poder”.
El
hipster por excelencia, decía el ensayo,es el actor James Dean, cuya
película “Rebelde sin causa” es casi una semblanza del actor. En
términos psiquiátricos el hipster es infantil, el único
inconformista extremo de su generación. Los periódicos apoyaban
indirectamente la libertad de expresión de los negros, pues las
noticias sobre la delincuencia, las críticas de la falta de
estructura musical del jazz y las burlas de sus emotivos gruñidos y
enfermedades tóxicas ocasionaron la fama y la propagación de un
cultura que expandiría su color. ”El hipster ha absorbido la
sinapsis existencialista del Negro y prácticamente podría ser
considerado un negro-blanco”.
Los
beats, grupo de poetas alternativos, compartían lugar y tiempo con
los hipsters, pero sobre todo compartían el jazz, las drogas y la
abulia existencial. Sin embargo, Mailer se preocupó mucho por
distinguir a uno de los otros, ya que la gente solía confundirlos.
Él decía que un beat era el ala contraria del white-negro, la
violencia era lo que hacía a uno diferente a otro. Los beats eran
agresivos sólo al escribir, no eran músicos de jazz, compartían
ideología e inconformidad, pero había una línea que los dividía y
ésta era la delincuencia. Paul O'Neil decía que los poetas beats
eran individualistas y antisociales al extremo de la neurosis. “Son
unos disidentes tan fascinados con su propio yo y tan resueltos en su
amarga exigencia personal, que difícilmente organizarían
delincuentes juveniles en un reformatorio”.
Llevaron
una relación de influencia mutua. Allen Ginsberg, el poeta
reconocido de ésta generación, es el prototipo del hipster de hoy
en día, sin que lo haya sido necesariamente en su época. En su obra
Aullido los retrata: “he visto a las mejores mentes de mi
generación destruidos por la locura, famélicos, histéricos,
desnudos, arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en
busca de un colérico picotazo (heroína), hipsters de cabeza de
ángel consumiéndose por la primigenia conexión celestial (...)
encarnación de la pobreza envuelta en harapos, drogados y con vacías
miradas, velaban fumando en la sobrenatural oscuridad de los pisos
de agua fría flotando sobre las crestas de la ciudad en
contemplación del jazz”.
La
obra de Mailer, el white negro, sienta las bases de la filosofía hip
y el rudo existencialismo. Eran una “nueva raza de aventureros
urbanos que iban a alzar en la noche en busca de acción”.
Maniqueísmo, sexo, drogas, psicopatía filosófica eran las
características de un white negro. El hipster de hoy en día es una
broma infantil del hipster original, ¿tendrá que ver con la mala
idea de adaptar términos viejos a nuevas tendencias por el parecido
superficial o la asociación errónea? ¿o es sólo el antecedente de
una filosofía más pacifista y comercial? No sé, pero si Norman
Mailer se empeñó tanto en distinguir a los beats de los hipsters en
1957, me pregunto qué haría si se enterara del uso actual del
término.
Katia Rejón
martes, 21 de enero de 2014
Viaje al Modernismo (Primera parte): 18 momentos históricos
Aunque lo de hoy es el posmodernismo y los chistes y críticas de éste atiborren las páginas y redes en Internet, quise hacer un compilado del Modernismo para entender mejor el contexto actual ya que muchos de estos personajes, obras y acontecimientos son alusiones de esta época. Como dicen, siempre es más fácil tener un pie en el pasado y más si son nostalgias de esos recuerdos que nunca vivimos.
Se dividirá en dos partes por la cantidad del contenido (incluye links, vídeos, fragmentos de obra, PDFs y fotografías tomadas de la red).
Toda la información fue tomada del libro "Modernismo para principiantes" de Chris Rodrigues- Chris Garrant de la editorial ERA NACIENTE Documentales Ilustrados. (Recomendadísimo ése y los otros libros de la misma editorial)
1. Charles Baudelaire "el pintor de la vida moderna" se anticipó al modernismo en sus críticas al arte.
Léelo aquí El pintor de la vida moderna.
"este solitario dotado de una imaginación activa, viajando siempre a través del gran desierto de los hombres, tiene un objetivo más elevado que el de un simple paseante, un objetivo más general, distinto del placer fugitivo de la circunstancia. Busca ese algo que se nos permitirá llamar el modernismo, pues no se presenta mejor palabra para expresar la idea en cuestión. Se trata para él de sonsacarle a la moda lo que pueda tener de poético dentro de lo histórico, de extraer lo eterno de lo transitorio".
Fragmentos de la obra
También recomiendo una crítica a él -> "Sin duda lo que expresa en “La mujer” nos permite conocer mejor la misoginia de Baudelaire, émula de su maestro (en esto y en política) Joseph de Maistre, pero no deja de ser un aspecto que tiende hacia la biografía y no hacia el espíritu del tiempo que se inauguraba. Los editores se hacen eco de la opinión de que Baudelaire no es el padre de la crítica moderna sino el hombre de profundas intuiciones, de estilo apodíctico y apasionado, alguien que no desarrolla las ideas sino que las va dejando sobre el texto en una acumulación impresionista" El texto completo aquí
2. Impresionismo
![]() |
| Vincent Van Gogh La noche estrellada |
Tipo de arte prototipo del vanguardismo, entre sus principales exponentes están
Van Gogh y Claude Monet.
3. Casa de muñecas- Henrik Ibsen

Ibsen pone el feminismo en escena en Casa de muñecas
Obra completa aquí.
4. El superhombre de Nietzsche
Así habló Zaratustra
Superhombre según wikipedia: Übermensch (traducido como Superhombre, Suprahombre, Sobrehombre o Transhombre) según Friedrich Wilhelm Nietzsche, es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder
"Mirad, yo os enseño el superhombre!
El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! ¡Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores, lo sepan o no.
Son despreciadores de la vida, son moribundos y están, ellos también, envenenados, la tierra está cansada de ellos: ¡ojalá desaparezcan!".
5. La señorita Julia August Strindberg
6. El grito de Munch
El cuadro de Edvaed Munch El grito anticipa la llegada del expresionismo.
“Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.” Lee más.
7. Debussy
Siesta de un fauno (fragmento)
Sicilianas orillas de charca soporosa
que al rencor de los soles mi vanidad acosa,
tácita bajo flores de centellas, DECID:
"Que yo cortaba juncos vencidos en la lid
"por el Talento; al oro glauco de las lejanas
"verduras consagrando su viña a las fontanas,
"ondea una blancura animal en la siesta;
"y que al preludio lento de que nace la fiesta,
"vuelo de cisnes, ¡No! de náyades, se esquive "
"o se Sumerja...
Animación moderna de la obra y música original "Debusy compuso esta pieza basándose en poema bucólico de Mallarme que fuera ilustrado por Manet. La composición muestra un giro en la obra de Debussy, dejándose llevar por la impresión que le dejó el poema de Mallarme e innovando en el uso de los instrumentos". (Pijamasurf)

8. La interpretación de los sueños Sigmund Freud
"Freud decía que a lo largo de la historia, hubo tres grandes humillaciones. El descubrimiento de Galileo que no somos el centro del Universo; el descubrimiento de Darwin que no somos la corona de la creación; y su propio descubrimiento que no controlamos nuestra propia mente." (Fuente)
La interpretación de los sueños PDF
9. Fundación de Photo-secession por Alfred Stieglitz
Fundada en Nueva York, Alfred Stieglitz exhibe algunas de las primeras obras de arte modernistas europeas
10. Les fauves
El grupo Les Fauves (las bestias salvajes) introduce en París un elemento "expresionista" en el arte. Ese mismo año, nace el expresionismo modernista con el grupo Die Brücke (el puente) en Dresde, Alemania.
Wikipedia: "El fovismo, también conocido como fauvismo, en francés fauvisme, (1904-1908) fue un movimiento pictórico francés caracterizado por un empleo provocativo del color. Su nombre procede del calificativo fauve, fiera en español, dado por el crítico de arte Louis Vauxcelles al conjunto de obras presentadas en el Salón de Otoño de París de 1905. El precursor de este movimiento fue Henri Matisse y su mayor influencia en la pintura posterior se ha relacionado con la utilización libre del color".
11. Pablo Picasso Les demoiselles d'Avignon
Obra modernista arquetípica. Un poquito de la obra.
12. George Braques y Picasso
Picasso y Braques comienzan a trabajar en el cubismo.
13. Filippo Marinetti proclama el primer manifiesto del futurismo en París
Recomendadísimo de leer:
Primer manifiesto futurista
" (...) 3. La literatura exaltó, hasta hoy, la inmo
vilidad pensativa, el éxtasis y el sueño.
Nosotros queremos exaltar el movimiento agr
esivo, el insomnio febril, el paso de
corrida, el salto mortal, el cachetazo y el puñetazo"
(...) ¡Museos, cementerios! ¡Tan idénticos en su siniestro acodamiento de cuerpos que no
se distinguen! Dormitorios públicos donde se duerme siempre junto a seres odiados o desconocidos. Ferocidad recíproca de pintores y escultores matándose a golpes de
línea y de color en el mismo museo".
14. Sergei Diaghilev funda los modernistas Ballets Rusos, que realizarán giras por Europa
![]() |
| Anna Pavlova artista principal de Ballet Ruso de Sergei |
La era Diaghilev
"La compañía de ballet más
influyente del siglo XX. El legendario empresario Diaghilev, el genio
de Nijinksy y la modernidad de Igor Stravinski.
Los Ballets Clásicos Russes
fueron fundados en París en 1909, pero traían tras de sí una larga
historia, luego de haber atravesado varios continentes, abarcando los
cursos de la vida de muchos de los bailarines más grandes de su
historia. Presentamos a continuación todas sus producciones y sus
principales bailarines". (Fuente)
15. La canción de amor de J. Alfred Prufrock

El poema de T.S. ELiot "La canción de amor de J.Alfred Prufrock" incluye el elemento modernista del desencanto cultural.
(...) Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para el humo amarillo que se arrastra por las calles
rascándose sobre las ventanas.
Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para preparar un rostro que afronte los rostros que enfrentamos.
Ya habrá tiempo para matar, para crear,
y tiempo para todas las obras y los días de nuestras manos
que elevan las preguntas y las dejan caer sobre tu plato;
tiempo para ti y tiempo para mí,
tiempo bastante aun para mil indecisiones,
y para mil visiones y otras tantas revisiones,
antes de la hora de compartir el pan tostado y el té.
(...)¿Me peinaré hacia atrás? ¿Me arriesgo a comer melocotones?
Me pondré pantalones de franela blanca
y me iré a pasear a lo largo de la playa.
Completo
16. Las Seis piezas breves para piano de Arnold Schoenberg.
Impulsan el expresionismo musical hacia la atonalidad y los comienzos de su sistema serial dodecafónico.
17. Wassily Kandinsky, Franz Marc en Munich y August Macke fundan el grupo de arte expresionista ( El jinete azul ) del que Schoenberg forma parte.
"Lenguaje formal. Es muy diferente. Mientras ellos distorsionaban la realidad, la deformaban; el Jinete Azul sustituye las formas duras angulosas por formas redondeadas, asociaciones cromáticas armoniosas… de modo de su pintura se hace más lírica, menos violenta, aunque es plenamente también expresionista". fuente y más info
18. Picasso realiza su primera obra en collage y Marcel Duchamp su "última pintura", el cuadro mecánico-cubista Desnudo bajando la escalera.
![]() | ||||||
| Naturaleza muerta con silla de rejilla" 1912. Picasso |
| Duchamp- Desnudo bajando la escalera 1912 |
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